Caso Giuliani: fuerte denuncia contra la AFA por el argentino detenido.
El regreso del gendarme Nahuel Gallo a suelo argentino ha dejado un sabor agridulce en la opinión pública, desatando una dolorosa interna familiar. Mientras el país observa la liberación del uniformado, la familia de Germán Giuliani, el abogado argentino que permanece cautivo en Venezuela desde mayo de 2025, rompió el silencio con una denuncia desgarradora. Vanessa Giuliani, hermana del letrado, expresó su profunda angustia ante la exclusión de su hermano en las gestiones recientes.
La mujer fue categórica al señalar el sentimiento de abandono que embarga a sus allegados tras ver el arribo del avión privado que trajo a Gallo. Según Noticias Argentinas, Vanessa apuntó directamente contra la gestión de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), presidida por Claudio “Chiqui” Tapia, asegurando que a su hermano «lo dejaron tirado» y que resulta incomprensible que, siendo el único argentino que queda en esas condiciones, no haya sido incluido en el operativo de retorno.
«Fe de vida»: las precarias condiciones de detención de Giuliani
Germán Giuliani se encuentra en una situación de vulnerabilidad extrema. Según relató su hermana, el abogado viajó al país caribeño exclusivamente por motivos laborales vinculados a la firma de contratos comerciales, descartando cualquier vínculo con actividades ilícitas. Sin embargo, desde su captura, la comunicación ha sido casi nula. Vanessa detalló que su hermano solo puede hablar con su esposa cada quince días durante apenas dos minutos.
Este breve contacto es descrito por la familia como una simple «fe de vida», ya que el escaso tiempo no permite conocer realmente su estado de salud física o psicológica, ni el avance de una causa que carece de información clara sobre los cargos imputados. La familia, que se enteró de la detención a través de los medios, denuncia que se están violando sistemáticamente todos los derechos humanos del profesional.
El contraste con la liberación del gendarme Nahuel Gallo
La madrugada de este lunes, Nahuel Gallo aterrizó en Buenos Aires tras quince meses de cautiverio, siendo recibido por su esposa María Alexandra Gómez en un vuelo financiado por la entidad madre del fútbol argentino. Si bien Vanessa Giuliani manifestó su alegría por la familia de Gallo, con quienes mantiene contacto y empatía por haber compartido el mismo calvario, no pudo ocultar el impacto emocional de la discriminación en el rescate.
«Se lo que se siente que violen todos los derechos humanos de una persona, que a un ser querido lo torturan, no tener noticias, no saber dónde está», afirmó emocionada. Para los Giuliani, la imagen del avión de la AFA aterrizando sin Germán fue un golpe de realidad devastador. La denuncia subraya que, mientras un argentino recuperó su libertad, otro permanece en un limbo jurídico y humanitario en las cárceles del régimen venezolano.
Un llamado urgente a las autoridades
El reclamo de la familia Giuliani no solo busca visibilizar el caso, sino exigir que las gestiones diplomáticas y privadas no cesen hasta lograr la repatriación del abogado. Vanessa concluyó su declaración reafirmando que la lucha continuará, a pesar del dolor de sentir que su familiar ha sido postergado en las negociaciones de alto nivel. La incertidumbre sobre el destino de Germán Giuliani se mantiene como una herida abierta en medio de los festejos por la liberación del gendarme Gallo.




