El centro de salud incorporó un transformador que garantizará estabilidad eléctrica para equipos críticos y futuras ampliaciones. La inversión provincial asciende a $650 millones y forma parte de un plan integral que incluye la nueva alimentación para el tomógrafo. «Es una inversión estratégica que anticipa el crecimiento futuro de la ciudad», destacó el gobernador Ignacio Torres.
El Hospital Santa Teresita de Rawson incorporó un componente que impacta directamente en su funcionamiento diario y en su crecimiento a futuro. La llegada de una nueva subestación transformadora marca un salto en la capacidad eléctrica del centro de salud, en un contexto donde la demanda de energía resulta cada vez más exigente por la incorporación de tecnología médica.
Una subestación de 630 KVA que transforma la capacidad hospitalaria
El equipamiento ya fue trasladado e instalado dentro del predio hospitalario, lo que representa un avance concreto dentro de una obra más amplia. Se trata de una subestación de 630 KVA que permitirá mejorar la estabilidad del suministro y reducir riesgos ante cortes o fluctuaciones eléctricas que pueden afectar servicios críticos.
La subestación instalada está compuesta por transformador, celdas de media tensión y sistemas de baja tensión integrados en una estructura de hormigón de gran peso, diseñada para soportar la demanda energética del establecimiento.
El gobernador Torres: «Una inversión estratégica»
El gobernador Ignacio Torres puso el foco en el impacto que tendrá esta incorporación en el sistema sanitario. «Estamos llevando adelante una inversión estratégica que no solo responde a la demanda actual del hospital, sino que también anticipa el crecimiento futuro de la ciudad y del sistema de salud», sostuvo al referirse a la obra.
La intervención no se limita a la instalación del transformador, sino que forma parte de un esquema más amplio que incluye la construcción de la línea de alimentación eléctrica y la implementación de un plan integral para ordenar el sistema energético del hospital.
Una obra de $650 millones con impacto directo en la atención sanitaria
El proyecto se inscribe dentro de un acuerdo entre el Gobierno provincial y la Cooperativa de Servicios Públicos de Rawson , que ejecuta los trabajos en el terreno. La inversión total asciende a 650 millones de pesos , una cifra que refleja la magnitud de la intervención sobre la infraestructura eléctrica.
El nuevo sistema no solo abastecerá la estructura actual del hospital, sino que también permitirá sostener áreas que demandan mayor consumo energético. Entre ellas, se destacan sectores vinculados a prácticas de alta complejidad, donde la continuidad del servicio resulta indispensable.
Próximos pasos: tomógrafo, lavadero y esterilización
Uno de los próximos pasos previstos apunta directamente a reforzar la atención de alta complejidad. En los próximos 90 días , se avanzará con la instalación de tableros eléctricos específicos y una nueva alimentación destinada al tomógrafo , un equipo clave para el diagnóstico médico.
La obra también contempla mejoras en sectores como lavadero y esterilización , áreas que requieren condiciones técnicas precisas para su funcionamiento. Estas intervenciones buscan optimizar el rendimiento general del hospital y garantizar estándares adecuados en los servicios.
El reconocimiento a los trabajadores
Desde el Gobierno destacaron además el rol operativo de la cooperativa y de los trabajadores que llevan adelante la ejecución. «Quiero poner en valor el trabajo que viene realizando la Cooperativa de Servicios Públicos y el esfuerzo de sus trabajadores», expresó Torres, al reconocer el avance de las tareas.
Más allá del componente técnico, la obra tiene un impacto directo en la atención sanitaria. La mejora en la calidad del suministro eléctrico permite garantizar el funcionamiento continuo de equipos sensibles y reducir el margen de fallas que pueden afectar a pacientes y profesionales.
Una respuesta a las necesidades presentes y futuras
El proyecto aparece como una respuesta a una necesidad concreta del sistema de salud local, pero también como una previsión ante el crecimiento de la ciudad y la mayor complejidad de los servicios médicos. El avance de esta infraestructura marca así un punto de apoyo para el hospital, que suma capacidad operativa y se prepara para sostener nuevas demandas sin depender de un sistema eléctrico limitado.




