Récord histórico: la aviación argentina voló más alto que nunca en febrero.
El sistema aerocomercial de Argentina no se detiene y acaba de cerrar el mejor segundo mes de su historia. Según los últimos datos oficiales de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), el tráfico aéreo rompió todos los techos previos, consolidando una tendencia de expansión que tiene como principal protagonista al interior del país.
Durante febrero de 2026, se movilizaron 4.377.562 pasajeros en todo el territorio nacional, lo que representa un sólido crecimiento del 7% interanual. Este volumen de viajeros no solo supera los registros del año pasado, sino que establece una nueva marca histórica para el sector, apoyada en una conectividad cada vez más federal.
El motor del cabotaje y la federalización del cielo
El gran impulsor de este fenómeno sigue siendo el mercado interno. Con más de 2,7 millones de pasajeros trasladándose dentro de las fronteras argentinas, el segmento de cabotaje demostró una vitalidad inusitada. Este dinamismo se tradujo en un total de 32.755 movimientos aéreos, una cifra que ya sobrepasa con creces los niveles previos a la pandemia.
Lo más destacado de este informe es que el crecimiento ya no se concentra exclusivamente en los grandes centros urbanos. La actividad se ha distribuido de manera más equitativa, potenciando aeropuertos regionales que antes tenían una participación marginal.
Los destinos que lideraron el crecimiento
El mapa de la aviación argentina muestra saltos exponenciales en terminales del interior, destacándose tres ciudades por encima del resto:
-
Río Cuarto: Encabezó el ranking con una suba espectacular del 82%.
-
Resistencia: Se ubicó en segundo lugar con un incremento del 49%.
-
Puerto Madryn: Registró un aumento del 26% interanual.
Otras terminales como Tucumán y El Calafate también consolidaron su posicionamiento, reforzando la red aérea nacional. Este auge responde a una combinación de factores: una demanda turística que no cede, la recuperación sostenida de los viajes de negocios y una oferta de frecuencias más amplia que facilita el uso del avión como transporte habitual.
Un sistema en niveles máximos
Lejos de mostrar señales de desaceleración, el sector aerocomercial argentino opera actualmente en sus capacidades límite. La ampliación de rutas y la mejora en la conectividad han generado un círculo virtuoso que potencia la circulación de personas. Con estos indicadores, febrero no aparece como un dato aislado, sino como la confirmación de que el protagonismo del interior del país es, hoy más que nunca, el pilar de la aviación nacional.




