Geopolítica y petróleo en la agenda de la Casa Blanca
En una declaración que sacudió los tableros diplomáticos de Medio Oriente y América Latina, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reclamó que su gobierno debe «participar en el nombramiento» del nuevo Líder Supremo de Irán. Tras el asesinato del ayatolá Alí Jamenei, el mandatario republicano busca replicar lo que considera una transición exitosa en Venezuela, haciendo alusión directa a su actual relación con la sucesora de Nicolás Maduro.
El «modelo venezolano» como hoja de ruta
Trump fue tajante al comparar la situación de Teherán con la de Caracas. «Queremos a alguien que traiga armonía y paz, como con Delcy (Rodríguez)», afirmó en una entrevista con el medio Axios. El presidente destacó el «profesionalismo» de la actual mandataria encargada de Venezuela, con quien ha logrado reactivar el flujo petrolero tras la captura de Maduro, eliminando las trabas comerciales que afectaban al sector energético.
Según consignó el medio C5N, Trump calificó como «inaceptable» la posible llegada al poder de Mojtaba Jamenei, hijo del líder fallecido. Para la Casa Blanca, la continuidad de la línea sucesoria familiar obligaría a Washington a mantener una postura bélica y realizar nuevos ataques contra Irán en un futuro cercano.
El interés por los recursos y la paz regional
El trasfondo de estas declaraciones no es solo político, sino profundamente energético. Así como Trump reiteró que su principal interés en Venezuela era el petróleo —logrando ahora una agenda conjunta con Rodríguez—, su mirada sobre Irán apunta a una estabilización que favorezca los mercados globales.
Mientras la Constitución iraní establece que la Asamblea de Expertos (88 clérigos) es la encargada de elegir al sucesor, Estados Unidos presiona para influir en nombres como Alireza Arafi o Hasán Jomeini (nieto del fundador de la República Islámica). El objetivo de Trump es claro: forzar una transición que, al igual que en el caso venezolano, priorice la apertura comercial y la cooperación binacional por sobre la confrontación ideológica.




