Donald Trump ratificó que mantendrá el bloqueo naval a Irán hasta lograr un nuevo acuerdo nuclear. Afirma que el régimen pierde 500 millones de dólares diarios.
En un nuevo capítulo de la ofensiva contra el régimen de Teherán, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes que el bloqueo naval en puntos estratégicos como el Estrecho de Ormuz se mantendrá inamovible. A través de sus redes sociales, el mandatario republicano aseguró que la presión económica y militar ha llevado a las finanzas iraníes a un punto de quiebre insostenible, con pérdidas diarias millonarias que buscan forzar un nuevo acuerdo nuclear bajo las condiciones de Washington.
Trump fue enfático al describir el estado de las fuerzas iraníes: afirmó que su armada ha sido aniquilada y su capacidad de defensa aérea e industria de misiles se encuentran neutralizadas.
Un nuevo pacto con controles más severos
El líder estadounidense comparó su estrategia con los acuerdos de gestiones pasadas, a los que calificó de «un camino garantizado hacia el arma nuclear». Según detalló en su plataforma Truth Social, el entendimiento que busca su administración será «mucho mejor» y garantizará una paz duradera para la región y el mundo entero. Para Trump, la única salida para Irán es aceptar un esquema que elimine por completo cualquier posibilidad de proliferación atómica, cerrando definitivamente los riesgos para aliados clave como Israel.
A pesar de la urgencia económica que atraviesa Teherán, el presidente aclaró que no se siente bajo presión para firmar un acuerdo apresurado. «El tiempo no es mi adversario», sentenció, remarcando que solo aceptará términos que representen lo mejor para la seguridad nacional de los Estados Unidos.
Advertencia de acciones militares tras la tregua
El mandatario también lanzó una advertencia directa sobre el futuro de las hostilidades. Si bien actualmente rige un cese al fuego temporal, Trump advirtió que si no se llega a un acuerdo satisfactorio antes del fin de la tregua, las acciones militares se reanudarán con mayor intensidad. «Si no hay un acuerdo, empezarán a caer muchas bombas», expresó con su habitual estilo directo, marcando el pulso de una negociación que mantiene en vilo a la economía y la estabilidad global.
Delegación de alto nivel para las negociaciones
Para avanzar en este complejo tablero diplomático, la Casa Blanca informó que la próxima delegación estadounidense para las conversaciones estará encabezada por una comitiva de peso político y personal. El vicepresidente JD Vance liderará el equipo, acompañado por el enviado especial para Medio Oriente, Steve Witkoff, y Jared Kushner, quien regresa al escenario de las negociaciones regionales para intentar consolidar un marco de seguridad definitivo.




