Sector pesquero: acuerdo salarial con gremios y reclamo por la carga fiscal.
Tras intensas negociaciones, el sector pesquero en Chubut logró garantizar la operatividad de la flota luego de cerrar acuerdos paritarios con el SOMU y Siconara. La firma de estos convenios otorga una previsibilidad necesaria para la actividad, estableciendo un esquema de salarios móviles que busca evitar la parálisis del sector ante la volatilidad económica. Sin embargo, desde la industria advierten que la paz social es solo un paso y que la falta de una reforma impositiva real compromete la competitividad en el exterior.
Salarios móviles: un nuevo paradigma paritario
El acuerdo alcanzado introduce una modalidad de tablas móviles que ajustan los haberes de los trabajadores en función del precio de exportación del langostino. Según explicó el referente del sector, Damián Santos, este sistema elimina los techos rígidos y permite que los salarios se revisen mensualmente de forma automática.
“No es que hay un techo para los salarios, sino que se puede llegar a eso y está buenísima esa parte porque nos va a obligar a todos a trabajar en conjunto”, destacó Santos sobre el incentivo para valores que superen los 8.500 dólares por tonelada. Este esquema busca dar respuesta a un escenario global donde los conflictos bélicos y las crisis logísticas han encarecido los costos operativos, dejando de lado la histórica dependencia de las devaluaciones para licuar ineficiencias internas.
La presión tributaria: «El pie en la cabeza» de la actividad
A pesar del avance en el frente laboral, el sector empresarial mantiene una fuerte preocupación por la carga fiscal. Se estima que los tributos representan casi el 45% del costo final del producto. Entre Ingresos Brutos, tasas municipales e impuesto al cheque, la industria local enfrenta dificultades para competir con otros caladeros internacionales.
Santos fue gráfico al referirse a la necesidad de alivio fiscal: “Sacar del pie de la cabeza la actividad tiene muchos más beneficios que estar sacando de lo que necesita como capital de trabajo”. Para los empresarios, la estructura impositiva actual actúa como un ancla que asfixia tanto a las compañías como al consumidor final, impidiendo que la mejora en los precios internacionales se traduzca en una mayor inversión local.
Alivio arancelario en Europa y recuperación social
En el plano internacional, la noticia positiva llega desde la Unión Europea. A partir del 1° de mayo, el arancel para el ingreso del producto bajó del 12% al 9,6%, iniciando un proceso de reducción gradual del 20% anual. Este beneficio permitirá a la pesca argentina competir en igualdad de condiciones en un plazo de dos años, un logro gestionado para facilitar el acceso a mercados estratégicos.
Finalmente, el acuerdo paritario tiene un trasfondo social urgente. Tras un año de actividad nula que dejó a miles de familias de relevos sin ingresos, la prioridad de esta zafra es recomponer el tejido social de las ciudades portuarias. Con el aval del intendente Gustavo Sastre y el Gobierno provincial, se espera que la temporada en aguas nacionales inicie a mediados de mayo, una vez que las condiciones climáticas permitan la salida de los barcos para una campaña que definen como «de transición».
