La estrepitosa caída de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete desató un vendaval político que amenaza con llevarse puesto el discurso fundacional del oficialismo.
En las últimas horas, la diputada nacional Kelly Olmos arremetió con inusitada dureza contra la gestión de Javier Milei, asegurando que el escándalo del exvocero desnudó la hipocresía gubernamental y dinamitó la principal bandera con la que los libertarios conquistaron el poder.
La exministra no se guardó nada y dejó en claro que la salida del exfuncionario no fue un acto de depuración interna, sino el resultado de un colapso inevitable. Se evidenció el nivel de putrefacción política que la legisladora denunció públicamente, sentenciando sin tapujos que Kelly Olmos cuestionó al Gobierno por Adorni: “El discurso de la casta se quebró» de manera definitiva ante la mirada de toda la sociedad.
«Era un chorro para la sociedad»: Las oscuras sospechas del blindaje oficial
En declaraciones exclusivas a Splendid AM 990, Olmos destrozó la estrategia del Poder Ejecutivo para salvar al cuestionado exjefe de ministros. “Adorni no se fue por una decisión del Gobierno; lo que sentimos es que hubo una protección enorme para una persona que para el resto de la sociedad era un chorro”, disparó con munición gruesa la diputada, haciendo alusión al escandaloso incremento patrimonial y los viajes de placer que acorralaron al exvocero. Para la legisladora, el desesperado esfuerzo de la Casa Rosada por evitar que Adorni fuera interpelado en el Congreso enciende alarmas institucionales: “El nivel de esfuerzo que pusieron en su protección nos tiene que hacer preguntarnos qué hay detrás de esa situación”.
Asimismo, Olmos remarcó que este episodio marca un punto de no retorno para el oficialismo. “Hoy todo el discurso de la casta se ha quebrado concretamente porque los nombres que sostienen a este gobierno constituyen parte de lo que ellos mismos identificaron como casta”, fustigó. No obstante, vio una luz de esperanza en el inminente desembarco de Diego Santilli como reemplazante: “Santilli le va a poner política de gobierno, vínculos, diálogo y anticipación. Es una nueva oportunidad para cambiar la lógica”. Sin embargo, lanzó una advertencia letal al Presidente: “Si el Gobierno no entiende que no es Milei el rey ni un emperador y que necesita conversación política y democrática de verdad, le van a volver a aparecer los problemas”.
Destrucción del empleo, cierre de empresas y el drama social de las garrafas
Más allá del fango político, la diputada alertó sobre la dramática situación económica que atraviesa el país, caracterizada por la destrucción sistemática del empleo formal y la alarmante pérdida de más de 26.000 empresas debido a las políticas de la actual gestión. “Este proyecto está alcanzando un límite muy fuerte en la capacidad de la sociedad de soportar una crisis de ingresos como la que este gobierno le ha impuesto a la mayoría”, denunció Olmos, añadiendo que el debate de cara a las próximas elecciones debe centrarse urgentemente en “de qué vamos a trabajar los argentinos y cómo vamos a hacer para que ese trabajo tenga valor”, acusando al mileiísmo de degradar los puestos formales en meros trabajos de subsistencia.
La legisladora también apuntó sus cañones contra el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), advirtiendo que sus polémicas cláusulas “comprometen a la Argentina por 30 años y no van a desplegar beneficios para el conjunto”, favoreciendo únicamente al capital extranjero. Finalmente, repudió la idea antipolítica de que “todos son iguales”, argumentando que decir que todos son ladrones solo sirve para proteger a los verdaderos delincuentes y evitar las discusiones de fondo. «La gente la está pasando muy mal», concluyó, denunciando que medidas inhumanas como liberar el precio de las garrafas pulverizan el bolsillo de los sectores más vulnerables de la República.
