La Cámara alta se convirtió en el escenario de una fuerte pulseada política que obligó a la bancada gubernamental a recalcular su estrategia de defensa.
El oficialismo consiguió demorar la sesión por una semana, pero no pudo evitar que los bloques dialoguistas respalden la interpelación del funcionario.
La postergación parlamentaria funciona como un balón de oxígeno temporal para la Casa Rosada, aunque el horizonte legislativo se presenta complejo. La Libertad Avanza logró demorar por una semana la sesión donde se tratará un proyecto de interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para el 2 de Julio, con lo cual ahora el Gobierno quince días para definir si mantiene al funcionario o lo separa de su cargo.
El costo de la negociación obligó a ceder terreno ante los sectores de la oposición moderada, que endurecieron su postura. El oficialismo pudo postergar la sesión hasta el 25 de junio, pero no pudo evitar que hasta los bloques dialoguistas respalden la decisión de promover la interpelación y una posible moción de censura del cuestionado jefe de Gabinete.
Las advertencias previas de las bancadas de centro terminaron de configurar el nuevo cronograma. Como adelantó la agencia Noticias Argentinas, los dialoguistas no estaban dispuestos a esperar y solo aceptaron demorar una semana mas la sesión a la espera que el Gobierno separe al cuestionado funcionario.
La estrategia original del ministro coordinador quedó desactivada ante la presión de la oposición, que exigirá un examen exhaustivo de sus declaraciones juradas. Si bien el Gobierno gana tiempo para definir el futuro de Adorni, quien fracasó en su intento de solo venir a exponer el 2 de Julio sobre la marcha del Gobierno, ya que en forma previa deberá responder las preguntas de los senadores sobre su patrimonio, y estará expuesto a una posible moción de censura.
Acuerdos y cruces en Labor Parlamentaria
El entendimiento técnico se alcanzó tras intensas deliberaciones a puertas cerradas, unificando la convocatoria de control constitucional en una sola jornada. La decisión se adoptó en la reunión de Labor Parlamentaria en cuyo transcurso se resolvió a propuesta de los bloques oitores tratar en la próxima sesión un proyecto para citar a una interpelación al funcionario el 2 de Julio, en la misma jornada donde está previsto que Adorni brindo su informe de gestión.
La previa del acuerdo estuvo marcada por fuertes advertencias hacia la conducción oficialista de la Cámara. La reunión de Labor Parlamentaria se realizó luego de un extenso encuentro entre la presidenta del bloque de la Libertad Avanza, Patricia Bullrich, y los bloques dialoguistas donde desde la UCR, el PRO y bloques provinciales, le anticiparon su decisión de promover la interpelación, aunque aceptaron demorar la sesión por una semana.
Desde el sector gubernamental marcaron distancia de la iniciativa opositora, recordando las mayorías especiales requeridas para su aprobación en el recinto:
La jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, aclaró que la inclusión de este proyecto fue propuesto por los bloques opositores y «no será acompañado por la Libertad Avanza», al tiempo que aclaró que los impulsores de esta propuesta deberán reunir mayoría absoluta.
La senadora nacional explicó el encuadre normativo del procedimiento y se comprometió a elevar las novedades al Poder Ejecutivo. «Si se vota la interpelación, puede hacerse antes o después del informe, según lo que se acuerde; es un artículo operativo de la Constitución y requiere mayoría absoluta», aclaró Bullrich. La legisladora anticipó que comunicará al Gobierno la decisión del arco opositor de impulsar la interpelación del funcionario. Dijo que en la sesión se debatirán también tratados internacionales, y el proyecto sobre propiedad privada.
Fisuras en el arco aliado y el poroteo de votos
El posicionamiento más severo provino de las filas del partido fundado por Mauricio Macri, evidenciando un quiebre en el respaldo político que mantenía el jefe de Gabinete. Por su parte, el presidente del bloque del PRO; Martín Goerling Lara, afirmó que la permanencia de Manuel Adorni en el cargo de jefe de Gabinete “no da para más” y dijo que su bloque acompañará “un pedido de censura o remoción” si el funcionario no da explicaciones sobre su patrimonio y se llega a debatir esa instancia.
Para el referente de la bancada amarilla, el desgaste del vocero devenido en ministro coordinador afecta directamente la credibilidad del programa oficial. “Adorni no puede estar más en su cargo, lo dijo nuestro partido y lo expresó el ex presidente (Mauricio) Macri en un comunicado. La continuidad de Adorni en su cargo está rompiendo el vínculo con la sociedad y está paralizando la gestión” aseveró el parlamentario del PRO.
El mapa de respaldos en el recinto asegura una base sólida que pone en jaque la estrategia del bloque oficialista. El proyecto de interpelación ya tiene asegurados tiene 25 votos, sumar 3 de Convicción Federal que responden a los gobernadores aliados de Salta Gustavo Sáenz, de Catamarca, Raúl Jalil, y se sumaría la mayoría de la decena de radicales y 2 del PRO.
La confluencia de fuerzas se completa con una representación heterogénea de partidos provinciales que consolidará el quorum necesario. A esa lista hay que agregar 2 santacruceños, 2 de Provincias Unidas, una salteña, 2 legisladores del Frente de la Concordia, 1 de Despierta Chubut, y uno de la Neuquenidad.
