Tras la finalización del polémico discurso pronunciado por el presidente Javier Milei durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, referentes del arco opositor salieron al cruce de manera inmediata.
Figuras de la oposición lanzaron duras críticas contra la alocución presidencial, remarcando severas contradicciones en materia geopolítica, soberanía nacional y política internacional.
Fuertes cruces por Malvinas y giro geopolítico
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuestionó el discurso de Milei e hizo foco en los giros discursivos respecto al conflicto del Atlántico Sur. El mandatario bonaerense se mostró sorprendido por los dichos del jefe de Estado y subrayó que anteriormente postulaba respetar la autodeterminación de los isleños: «La verdad que él había dicho que había que escuchar a quienes habitan Malvinas», apuntó, remarcando las «contradicciones» de la gestión.
Asimismo, Kicillof señaló que no hubo novedades de peso ni anuncios sustanciales. Criticó la pasividad del Poder Ejecutivo nacional ante proyectos de explotación ilegal en el archipiélago, expresando que «si Milei en estos tres años anteriores se hubiera dedicado ni siquiera al proyecto Sea Lion, cuando comenzó no se escuchó una palabra del Gobierno». El gobernador bonaerense denunció una alineación directa con la agenda exterior de Donald Trump y Benjamin Netanyahu, advirtiendo que el esquema de desregulación deja los recursos naturales argentinos a disposición de intereses externos.
Lapidarias acusaciones y críticas al frente internacional
Por su parte, el referente del frente Patria Grande, Juan Grabois, arremetió con dureza a través de sus redes sociales. El dirigente opositor calificó la postura del Presidente como una subordinación ciega al alineamiento norteamericano y advirtió que la política oficial busca entregar «el territorio, los minerales críticos, la energía y la soberanía nacional a la tecnocracia». En un mensaje difundido en la red social X, Grabois recurrió a conceptos del pensador Antonio Gramsci para alertar sobre las implicancias de un paradigma desregulado en la libertad, el trabajo y la dignidad humana.
En consonancia con los reclamos de la oposición, el dirigente del Partido Obrero, Gabriel Solano, apuntó contra los elogios dedicados durante el discurso hacia el mandatario israelí. Solano disparó con dureza ante la postura presidencial recordando la situación judicial internacional del líder de dicho país: «Que alguien le avise a Milei que Netanyahu tiene pedido de captura dictado por la Corte Penal Internacional por delito de genocidio», concluyó.
