Diego Santilli asumió como Jefe de Gabinete y busca oxigenar al Gobierno tras la salida de Adorni.
En un fuerte giro político que busca destrabar una gestión gubernamental afectada por los vaivenes judiciales, Diego Santilli juró este martes por la tarde ante el presidente Javier Milei como nuevo Jefe de Gabinete de la Nación. El ex diputado nacional desembarca en la Casa Rosada en reemplazo de Manuel Adorni, quien participó de la ceremonia en medio del escándalo judicial que enfrenta por presunto enriquecimiento ilícito.
El acto institucional contó con una marcada centralidad política. Además de la plana mayor de los ministros nacionales y referentes de las bancadas de La Libertad Avanza (LLA) y el PRO, asistieron 13 gobernadores provinciales, quienes alteraron sus agendas oficiales para respaldar el recambio de piezas en el corazón del Ejecutivo.
Una nueva etapa de reformas y fuerte respaldo federal
Minutos después de prestar juramento en el Salón Blanco y concretar las fotos de rigor con familiares y dirigentes, Santilli dialogó con los periodistas acreditados en la Casa Rosada. «El Colo» enfatizó que su llegada marca el inicio de una etapa orientada a consolidar el rumbo económico y profundizar las transformaciones legislativas en sintonía con las administraciones provinciales.
El flamante Jefe de Gabinete ponderó de manera especial la presencia masiva de los mandatarios provinciales en el recinto, quienes previamente pasaron por su nuevo despacho para augurarle éxitos en la gestión de enlace.
«Viene una etapa de seguir avanzando con las reformas que hemos llevado adelante con el Presidente y con los gobernadores obviamente; también hay que entender que cada provincia tiene su realidad, sus historias y su futuro. Tengo mucho agradecimiento porque venimos logrando leyes estructurales para la República Argentina que no habían sucedido en 50 años o más», subrayó Santilli.
Tensión en el oficialismo y el futuro judicial de Adorni
La trastienda de la jura dejó al descubierto los matices de la interna oficialista. El funcionario saliente, Manuel Adorni, se despidió con abrazos prolongados de los miembros del gabinete económico y político, aunque evitó de manera tajante saludar a la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, una de sus críticas más fervientes desde que estalló la investigación por el uso de «prestanombres» y tarjetas de crédito de sus colaboradores directos.
Al ser consultado sobre el tendal de sospechas por corrupción que recaen sobre su antecesor, Santilli evitó emitir juicios de valor políticos, pero dejó en claro cuál será la postura de la nueva Jefatura de Gabinete respecto al expediente que tramita en los tribunales de Comodoro Py.
«No tengo que juzgar la situación. Yo tengo que asumir un rol, que es el que el Presidente me acaba de dar. Manuel Adorni se va a ir a defender en la justicia, sin fueros y sin privilegios, y ahí estará. No tengo que determinar cuál fue la visión de uno u otro. A mí me toca asumir un nuevo rol», sentenció de forma categórica ante la prensa.
En los pasillos de la Casa de Gobierno, el clima entre las delegaciones del PRO y la Libertad Avanza fue calificado como óptimo y constructivo. Los armadores políticos del oficialismo coinciden en que la figura de Santilli aporta el volumen político, la experiencia legislativa y el aire fresco necesarios para reactivar una botonera estatal que permanecía virtualmente paralizada desde hace tres meses debido al desgaste de la situación procesal de Adorni.
