En una jugada política de alto voltaje que reconfigura el mapa de poder dentro del Congreso de la Nación, la mesa chica del Ejecutivo aplicó un drástico freno de mano a la actividad parlamentaria.
Tras el cimbronazo institucional provocado por la ruidosa salida del exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, la conducción nacional decidió postergar de manera estratégica los debates previstos para esta semana. La orden directa de Balcarce 50 apunta a congelar los recintos hasta alinear de forma milimétrica a las bancadas propias y blindar los acuerdos con los sectores dialoguistas, evitando así cualquier tipo de fisura legislativa en el inicio de la nueva etapa gubernamental.
Esta postergación clave se determinó en las últimas horas tras intensas negociaciones en la cumbre oficialista. Se confirmó que Senado: Libertad Avanza quiere sesionar la próxima semana, tras la reunión de legisladores con Milei con el firme propósito de asegurar la aprobación de un paquete de leyes de fuerte impacto económico y judicial.
El desembarco de «El Jefe» y la creación de un chat paralelo de control
La titular de la bancada oficialista en la Cámara Alta, Patricia Bullrich, tenía la firme intención de convocar a sesión ordinaria para este mismo jueves. Sin embargo, la estrategia debió subordinarse a la cumbre obligatoria que se desarrollará el próximo miércoles en la Casa Rosada, donde la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, se reunirá cara a cara con la totalidad de los diputados y senadores del espacio. «El Jefe» asumirá desde ahora un rol de control absoluto sobre la agenda legislativa, una intervención que ya se materializó de forma digital.
Fuentes del Congreso confirmaron que Karina Milei exigió la creación de un nuevo grupo de WhatsApp para el bloque de senadores, totalmente diferenciado del que venía administrando Bullrich para los temas de coyuntura. En este nuevo canal de comando directo participarán activamente el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, el secretario de Asuntos Estratégicos Ignacio Devitt, y el influyente armador Eduardo “Lule” Menem. La dilación de la sesión hasta la próxima semana otorgará además un margen vital para terminar de pulir y cerrar los consensos necesarios con la oposición dialoguista.
Cambios urgentes a la Ley de Tierras y la derogación de leyes obsoletas
El temario diseñado por el oficialismo para la reactivación del recinto incluye proyectos medulares para el plan de desregulación económica estatal. El eje central será el proyecto de Propiedad Privada redactado por el ministro Federico Sturzenegger, el cual sufrió sustanciales modificaciones por presión de las provincias: se eliminó por completo el capítulo sobre barrios populares y se limitó la extranjerización irrestricta de campos. Ahora se evalúa fijar un tope estricto de kilómetros para compradores extranjeros, dictaminando que cualquier intervención de Estados foráneos deberá contar con el aval explícito de las provincias, el Ejecutivo y el Congreso Nacional, reformándose además los artículos sobre desalojos, expropiaciones y manejo del fuego.
En la misma jornada parlamentaria, La Libertad Avanza buscará dar luz verde al polémico proyecto de ley de Hojarasca, que deroga unas 70 normativas consideradas obsoletas ante los avances tecnológicos. Entre ellas, se destaca la eliminación de la ley 20.120 (de la gestión de Alejandro Agustín Lanusse), que autorizaba de forma anticonstitucional el ingreso policial a reuniones privadas en lugares cerrados sin orden judicial, y la ley 20.983 de 1975, que obligaba a radios y canales de televisión a ceder 60 minutos diarios de su programación a contenido turístico. Por último, el oficialismo intentará aprobar un paquete de siete pliegos judiciales críticos, entre los que urge la prórroga por cinco años del mandato del camarista Víctor Pesino, quien debe recibir el aval del pleno antes de cumplir los 75 años el próximo 27 de julio.
