La fiebre mundialista vuelve a encender las alarmas éticas en el corazón del poder político argentino.
En medio de un clima social de extrema austeridad y un recambio de gabinete forzado por sospechas de corrupción, la aparición de un alto miembro del Poder Ejecutivo en los palcos de Estados Unidos generó un fuerte cimbronazo que obligó a las autoridades a dar explicaciones públicas de urgencia.
El Gobierno explicó por qué un viceministro viajó al Mundial y rompió el silencio
El sábado pasado, las tribunas del Kansas City Stadium se convirtieron en el foco de la polémica nacional tras la clasificación de la Selección Argentina a las semifinales de la Copa del Mundo tras derrotar 3 a 1 a Suiza. Fue allí donde las cámaras captaron al viceministro de Justicia, Santiago Viola, desatando una ola de rumores sobre la desobediencia interna en el espacio libertario. Ante el revuelo, el Gobierno explicó por qué un viceministro viajó al Mundial durante la habitual rueda de prensa matutina en la Casa de Gobierno. El vocero de la Presidencia de la Nación, Adrián Ravier, buscó restarle dramatismo al hecho argumentando que la travesía se debió estrictamente a una «decisión personal» y privada del funcionario.
Ravier detalló ante los periodistas acreditados que Viola solicitó formalmente una licencia de cuatro días para poder asistir al evento deportivo. La aclaración oficial surge luego de que diversas investigaciones y publicaciones periodísticas instalaran la hipótesis de que el segundo de la cartera judicial había quebrado un veto explícito impuesto desde la cúpula de Balcarce 50, diseñado para evitar gestos de opulencia en el exterior mientras el país atraviesa una severa crisis económica.
Las internas del veto presidencial y las sombras que dejó la gestión de Adorni
La controversia escaló debido a los antecedentes inmediatos que sacudieron la estructura del oficialismo. La opinión pública y los medios recordaron la reciente y traumática salida del exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien actualmente se encuentra bajo la lupa del Poder Judicial siendo investigado por presunto enriquecimiento ilícito y posibles maniobras de lavado de activos. El portavoz Ravier tuvo que salir a marcar los límites de la supuesta prohibición y aclaró de manera tajante que la orden impartida por el jefe de Estado, Javier Milei, tiene un alcance restrictivo.
Ravier especificó que el compromiso de no asistir a la Copa del Mundo fue asumido en primera persona por el presidente Milei, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la totalidad de los ministros del gabinete. Sin embargo, enfatizó que en ningún momento existió una directiva o pedido formal extensivo para los funcionarios con cargos o rangos inferiores en el organigrama estatal. Finalmente, al ser interrogado sobre la posibilidad de que otros secretarios o subsecretarios estuvieran en suelo norteamericano disfrutando de los partidos de la Scaloneta, el portavoz se limitó a responder escuetamente que no disponía de información precisa sobre los movimientos personales del resto de los integrantes de la administración.
