Una drástica y polémica medida acaba de dinamitar el histórico acuerdo ambiental entre dos de las localidades más importantes de la Patagonia.
El jefe comunal blindó una millonaria obra pública y le cerró el ingreso a los camiones de la ciudad vecina, desatando un escándalo político regional que incluye deudas millonarias, chicanas en el Concejo Deliberante y finanzas al límite.
Taccetta advirtió que “las obras que paga Esquel son para Esquel”
El histórico esquema de cooperación ambiental entre la cordillera se quebró de manera definitiva. El intendente de Esquel, Matías Taccetta, promulgó oficialmente la ordenanza que deroga el convenio marco de gestión intermunicipal de residuos urbanos suscripto con Trevelin en el año 2008. Al respecto, el mandatario fue tajante y determinó que Taccetta advirtió que “las obras que paga Esquel son para Esquel”, dejando en claro que cuidará los intereses de sus propios vecinos frente al fracaso de las negociaciones con su par de Trevelin, Héctor Ingram.
Las administraciones intentaron ponerse de acuerdo durante dos años, empantanadas principalmente por una millonaria deuda de la gestión anterior correspondiente al ingreso de 4.000 toneladas de residuos, y por la falta de financiamiento para el segundo módulo de relleno sanitario, clave para extender la vida útil de la planta por ocho años más. Al no haber un consenso y ante la presión de plazos judiciales pendientes, Esquel costeó en soledad la licitación con fondos propios. El ultimátum está en marcha: si Trevelin pretende seguir utilizando las instalaciones de tratamiento, deberá abonar la parte proporcional correspondiente de manera inmediata.
Finanzas bajo control, paritarias con sumas fijas y el armado del frente «Renovación y Desarrollo»
Más allá de la crisis de la basura, Taccetta valoró que el municipio mantenga un paquete de obras activas en barrios como Valle Chico (gas, agua y luz) y la construcción del módulo sanitario por un costo superior a los $ 1.300 millones gracias al cuidado del dinero público. Este equilibrio financiero se da en un contexto de ingresos con vaivenes, afectados por el parate económico nacional que impacta en la coparticipación federal, la baja en las regalías petroleras y la crisis comercial local. Para compensarlo, la comuna apoya sus cuentas en un fondo anticíclico y en una exitosa moratoria impositiva que ofrece quitas del 60% por pago único.
Por el lado laboral, el mandatario destacó la buena sintonía en la paritaria salarial con los gremios SOEME y ATE. Con el fin de que los empleados no pierdan contra la inflación, ofreció un aumento del 5% para los sueldos a partir de julio y una suma fija de dos pagos de $ 100.000 en agosto y septiembre para beneficiar a las categorías más bajas. Además, los contratados tendrán una mejora del 10% trimestral, mientras avanza el pase a planta de los trabajadores con más de cinco años de antigüedad.
En el plano político institucional, Taccetta lamentó que sus visitas al Concejo Deliberante terminaran siendo «una pérdida de tiempo» por las trabas y chicanas de la oposición, aunque confirmó que sus funcionarios asisten a comisiones cada vez que se los requiere. En paralelo, consolida su proyección regional junto a Iván Fernández (Lago Puelo) liderando el espacio «Renovación y Desarrollo», un frente de intendentes de la cordillera que se reúne mensualmente para gestionar en conjunto y apuntalar el proyecto político del gobernador «Nacho» Torres de cara al escenario electoral del 2027.
