Un drástico giro estructural promete transformar para siempre la vida de una pequeña comunidad patagónica.
Tras padecer asimetrías absurdas y un voraz incendio que los dejó literalmente en la nada, se firmó un masivo paquete de obras públicas que llevará gas de red, viviendas y una costanera premium para enterrar el olvido estatal.
El Dique Ameghino tendrá gas por red después de 105 años de espera
El aislamiento y las históricas limitaciones logísticas de la meseta baja chubutense están a punto de quedar en el olvido. El jefe comunal del Dique Florentino Ameghino, Raúl de Domingo, confirmó la llegada de financiamiento para la red de gas natural, calificada como la intervención civil más esperada por los habitantes. El Dique Ameghino tendrá gas por red después de 105 años de espera, un hito que transformará drásticamente los esquemas de consumo doméstico y comercial. Frente al próximo invierno, De Domingo reconoció la tremenda ansiedad de los vecinos y graficó que el año que viene finalmente dejarán de utilizar la leña para calefaccionarse.
Este suministro continuo de fluido no solo modificará las rutinas hogareñas de una planta urbana de 160 habitantes estables, sino que otorgará previsibilidad económica a las estructuras comerciales. La carencia de gas actuaba como un freno total para el sector hotelero y gastronómico, obligándolos a paralizar sus actividades fuera de la temporada veraniega. «El gobernador desde el día uno dijo que esto iba a ser realidad», remarcó la autoridad, señalando que el proyecto es fundamental para trabajar turísticamente durante todo el año en una villa netamente turística, permitiéndoles equiparar su calidad de vida con la de las grandes ciudades de la provincia.
Del drama del incendio que los dejó sin nada al boom de la nueva costanera
La concreción de estos convenios —que incluyen el tendido de redes energéticas, tres nuevas viviendas y la urbanización de la ribera— coincide con la necesidad de normalizar la base operativa de la comuna. Las autoridades recordaron la fragilidad material con la que convivieron tras un trágico siniestro que destruyó por completo el galpón de almacenamiento y todo el parque de herramientas local. «El hecho del incendio nos dejó sin nada en el galpón. Al otro día fue viajar a Trelew a comprar dos palas y dos rastrillos para por lo menos empezar a juntar las hojas», rememoró De Domingo. Actualmente, el restablecimiento paulatino de los elementos de trabajo se realiza mediante subsidios de emergencia, vitales para sostener las tareas de mantenimiento invernal y la poda correctiva de los macizos forestales antiguos en el camping municipal, principal motor de ingresos del pueblo.
Por otro lado, la renovación de la villa turística incluirá una fuerte apuesta al espacio público ribereño mediante la creación de un gran paseo costero que unirá ambos lados desde las cercanías del histórico puente colgante. La obra civil sumará iluminación, juegos saludables, bancos y playones de estacionamiento para ordenar el flujo de visitantes recurrentes que llegan desde Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia y el Valle Inferior. A pesar de que la economía regional viene «medio flojona», la gestión confía en una reactivación para el trimestre clave de diciembre a febrero.
El desafío presupuestario inmediato se concentra en los módulos sanitarios del camping debido al encarecimiento de la construcción, sumado a una histórica paradoja energética: el Dique genera electricidad para la región pero, al estar vinculados a la Cooperativa de Dolavon, los residentes pagan una de las tarifas de luz más caras, lo que hacía que calefaccionarse de forma eléctrica fuera prohibitivo. El nuevo paquete de infraestructura promete revertir de raíz estas injustas asimetrías patagónicas.
