La Universidad de Buenos Aires (UBA) salió al cruce de las declaraciones del vocero presidencial, Adrián Ravier, quien afirmó que el 39% de los alumnos regulares de la Facultad de Medicina son extranjeros y cuestionó su cursada gratuita con recursos públicos.
Desde la casa de altos estudios rechazaron de manera categórica esa cifra y precisaron que los estudiantes de otros países representan el 24% de la matrícula total de la carrera, remarcando además que la gran mayoría cuenta con residencia permanente en el país.
Fuentes institucionales de la universidad aclararon también que la UBA solo otorga títulos de grado a personas que dispongan de DNI argentino y detallaron que, durante el primer año de Medicina, apenas el 6% de los alumnos extranjeros no posee residencia permanente, una proporción que cae a menos del 1% a partir del tercer año.
La controversia por los datos y el cruce en redes sociales
Hoy en la conferencia de prensa un periodista me acusó de brindar datos falsos sobre la cantidad de extranjeros entre los alumnos regulares de Medicina de la UBA.
Efectivamente el dato es correcto: el 39% de los alumnos regulares de la Facultad de Medicina de la Universidad de… pic.twitter.com/0pS56aieqb
— Adrian Ravier (@AdrianRavier) July 28, 2026
La respuesta de la universidad pública se produjo luego de que Ravier ratificara en su cuenta de X el número expresado en conferencia de prensa, atribuyendo la fuente de la información al subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez:
“Hoy en la conferencia de prensa un periodista me acusó de brindar datos falsos sobre la cantidad de extranjeros entre los alumnos regulares de Medicina de la UBA. Efectivamente, el dato es correcto”, sostuvo el vocero presidencial, asegurando que esos estudiantes “disfrutan gratis de los servicios financiados por los pagadores de impuestos argentinos”.
En el cuadro difundido por el funcionario nacional se ubicaba además en un 51% la proporción de extranjeros en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
Antes del comunicado oficial de la institución, el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, cuestionó las cifras difundidas por el Ejecutivo nacional y reclamó sostener el debate público sobre información estadística precisa, ofreciendo contrastar los registros de la universidad con las bases de datos de la Nación.
El desglose estadístico de la UBA sobre la matrícula internacional
Para el ciclo lectivo 2026, la UBA informó la recepción de más de 70.000 ingresantes. Dentro de ese volumen total, los alumnos extranjeros con residencia temporal, transitoria o precaria representan únicamente el 2,5%.
Al analizar el detalle por facultades, el porcentaje de ingresantes sin residencia permanente se distribuye de la siguiente manera:
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Medicina: 6,1%
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Odontología: 4,1%
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Ingeniería: 2,7%
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Resto de las facultades: Por debajo del 2%
La brecha entre la información de la Casa Rosada y la UBA radica en el universo considerado: mientras el Gobierno contabilizó la nacionalidad de origen, la universidad diferenció la condición migratoria. De este modo, si bien el 24% de la matrícula de Medicina nació fuera del país, la casi totalidad de ese grupo habita en la Argentina de forma permanente.
Distribución por país de origen y exigencias de idioma
Respecto al origen de la matrícula internacional, la UBA detalló que los estudiantes provienen principalmente de:
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Perú: 20%
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Brasil: 17%
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Ecuador: 15%
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Bolivia: 11%
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Venezuela: 10%
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Colombia: 9%
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Paraguay: 8%
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Chile: 3%
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España y Uruguay: 1% cada uno
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Otros países: 5%
Asimismo, la universidad exige a los aspirantes procedentes de países no hispanohablantes acreditar un nivel C1 de español (comprensión y producción oral y escrita), lo que equivale a un dominio del idioma cercano al de un hablante nativo.
El trasfondo del arancelamiento y el DNU 366/2025
El cruce de cifras se da en el marco del debate entre el Gobierno nacional y el sistema universitario sobre el arancelamiento a estudiantes no residentes.
A través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 366/2025, dictado en mayo del año pasado, el Poder Ejecutivo habilitó a las universidades nacionales a cobrar una contraprestación económica a los alumnos extranjeros sin residencia permanente. Sin embargo, amparadas en la autonomía universitaria, hasta el momento ninguna casa de estudios ha implementado dicho cobro, manteniendo la gratuidad del sistema.
