En un movimiento estratégico que redefine el organigrama del Poder Ejecutivo, el Gobierno nacional oficializó la supresión del histórico Ministerio del Interior
A partir de ahora, la totalidad de sus competencias políticas y administrativas serán absorbidas por la Jefatura de Gabinete, consolidando una centralización de poder inédita bajo la conducción de Diego Santilli.
La medida quedó plasmada en el Decreto 571/2026 publicado en las primeras horas de este viernes en el Boletín Oficial. De acuerdo con los argumentos esgrimidos en el texto normativo, esta profunda reestructuración responde a estrictas «razones de gestión», buscando dinamizar la toma de decisiones y unificar la relación del Ejecutivo con los gobernadores de las provincias bajo una misma órbita de mando.
El nuevo esquema de la Jefatura de Gabinete
Con la disolución de la cartera de Interior, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, asume formalmente el manejo de los hilos políticos del país. Para evitar la saturación operativa de sus nuevas responsabilidades, el Ejecutivo dispuso un andamiaje técnico de soporte que se dividirá en dos grandes áreas operativas.
De esta manera, el organigrama ministerial de la Nación se reduce de forma definitiva a un total de ocho ministerios, los cuales tendrán a su cargo el despacho de los negocios del país: Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto; Defensa; Economía; Justicia; Seguridad Nacional; Salud; Capital Humano; y Desregulación y Transformación del Estado. Toda la articulación interministerial quedará bajo el estricto control de la reformulada Jefatura.
Dos vicejefaturas para coordinar la política y los territorios
Para operativizar las funciones transferidas, se formalizó mediante el Decreto 574/2026 la designación del licenciado Guillermo Ignacio Devitt como Vicejefe de Gabinete. Devitt, quien venía desempeñándose en Asuntos Estratégicos, retendrá áreas sensibles para el oficialismo como la articulación parlamentaria con el Congreso de la Nación, el control de las votaciones legislativas, la innovación, la ciencia, el turismo, el ambiente y los deportes.
Por otro lado, el Decreto 575/2026 puso en funciones al licenciado Gustavo Javier Coria en el estratégico cargo de Vicejefe de Gabinete del Interior. Coria asumirá el manejo directo de los vínculos institucionales con las provincias y los municipios, el control del Registro Nacional de las Personas (Renaper), el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), la Dirección Nacional Electoral y la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), entre otros organismos críticos.
Cambios clave en el entorno de la Presidencia
La reestructuración del Estado no solo afectó a los ministerios, sino que también reconfiguró la primera línea de la comunicación gubernamental. A través del Decreto 573/2026, Fabián Horacio Fernández dejó su puesto en la Jefatura de Gabinete para asumir formalmente como el nuevo Secretario de Comunicación y Medios bajo la órbita de la Presidencia de la Nación.
Asimismo, el Decreto 572/2026 oficializó la designación del doctor Adrián Osvaldo Ravier al frente de la flamante Secretaría de Vocería Presidencial. Ambas dependencias operarán bajo la dependencia directa del jefe de Estado, junto a las carteras de Inteligencia de Estado, Cultura, Secretaría General y la Secretaría Legal y Técnica, conformando el blindaje institucional del Presidente.
Un modelo enfocado en la centralización y la eficacia
Este rediseño integral de la administración pública nacional marca el inicio de una etapa de fuerte centralización política en la figura de la Jefatura de Gabinete. Al absorber las históricas atribuciones del Ministerio del Interior, el oficialismo apunta a unificar el diálogo con las provincias y optimizar el gasto de la estructura estatal, eliminando duplicaciones de tareas en busca de un esquema que responda con mayor velocidad a las demandas legislativas y territoriales.
