Un panorama devastador sacude al sector privado argentino tras conocerse las cifras oficiales sobre la caída en el tejido productivo.
Mientras la economía nacional registra un derrumbe sostenido que ya provocó la pérdida de miles de firmas empleadoras en casi todas las provincias, un solo distrito patagónico logró desafiar la tendencia generalizada y marcar un número positivo gracias al impulso energético de la formación Vaca Muerta.
Neuquén resiste como el único oasis productivo del país
La provincia del Neuquén se convirtió en la única jurisdicción de toda la Argentina en registrar un aumento en la cantidad de empresas en funcionamiento. Con un incremento del 0,1% respecto al mismo período del año pasado y la creación de 13 nuevas compañías activas hasta mayo, el territorio neuquino demuestra el impacto transformador de Vaca Muerta.
Incluso al evaluar el ciclo de la actual gestión gubernamental entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, la provincia patagónica volvió a erigirse como la gran excepción nacional, anotando un crecimiento del 1,7% e incorporando 148 firmas al mercado local.
Impactante desplome nacional: se perdieron más de 16.000 empresas en un año
La otra cara de la moneda refleja un panorama sombrío en el resto del territorio argentino. a partir de un informe de la consultora Politikon Chaco con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), en mayo de 2026 se contabilizaron 477.463 empresas empleadoras en el sector privado. Esto representa una dura caída del 3,3% interanual y la desaparición de 16.422 empresas en solo doce meses. Con este resultado, el país acumula veintisiete meses consecutivos de retroceso, siendo la baja de mayo de 2026 la más severa de todo el ciclo. Desde noviembre de 2023, el desplome acumulado asciende al 6,0%, lo que equivale a 30.385 firmas destruidas.
El impacto golpeó con fuerza a los distritos con mayor volumen productivo: la provincia de Buenos Aires lideró las pérdidas con 4.786 empresas menos (-2,9%), seguida por Córdoba (-2.664), CABA (-1.704) y Santa Fe (-1.509), concentrando entre las cuatro el 78% del total nacional. En términos porcentuales, La Rioja sufrió la peor contracción del país al derrumbarse un 16,1%. Por rubros, la industria manufacturera encabezó las caídas con un -5,5%, seguida por el comercio (-4,4%), el sector agropecuario (-2,6%) y la construcción (-2,3%).
