El inicio del segundo semestre lectivo se vio drásticamente interrumpido por una masiva huelga de educadores que rechazan de plano la pauta salarial fijada por el Poder Ejecutivo provincial, encendiendo un duro conflicto social en las aulas.
Con asambleas y movilizaciones en las calles, los docentes denuncian una pérdida aplastante de su poder adquisitivo y exigen respuestas inmediatas para no paralizar el año escolar.
Las clases en Misiones arrancaron con un paro docente de 48 horas convocado por el Movimiento Pedagógico de Liberación (MPL), la UDNAM, ATE Misiones, UTEM y el Frente de Trabajadores de la Educación en Lucha. Las medidas incluyeron el «Acampe de la Dignidad» en Montecarlo y huelgas totales con marchas en rechazo al acuerdo sellado entre la administración del gobernador Hugo Passalacqua y la Unión de Docentes de la Provincia de Misiones (UDPM). Además de una urgente recomposición salarial, los gremios demandan mejoras edilicias, fondos para comedores, normalización del Instituto de Previsión Social y el pase a planta del personal de servicio.
Salarios por debajo de la línea de pobreza y un ajuste que indigna
El conflicto estalló tras el esquema de aumentos en dos etapas anunciado por la provincia. Para julio, un maestro de grado sin antigüedad cobrará $801.000 (y $1.101.000 con el programa Hora Más), mientras que en septiembre los montos escalarán apenas a $820.000 y $1.120.000 respectivamente. El malestar es absoluto al contrastar estas cifras con la Canasta Básica Total que elabora el Instituto Provincial de Estadística y Censos, la cual rozó los $1,8 millones en junio para una familia tipo, evidenciando que el sueldo inicial cubre menos de la mitad de ese valor de referencia.
Asimismo, la propuesta de septiembre significa un magro incremento de $19.000 frente a una inflación imparable en alimentos, transporte y servicios básicos. Aunque el oficialismo intenta dar por cerrada la negociación argumentando el consenso con la UDPM, la masividad de las protestas demuestra que una porción crítica del cuerpo docente rechaza el ajuste e insta a la Gobernación a publicar las actas completas de las reuniones y transparentar las partidas presupuestarias.
Exigen soluciones edilicias, comedores equipados y revisión automática
Sumado al atraso salarial, los sindicatos cuestionan severamente el estado edilicio de los colegios y la falta de insumos en los comedores escolares, reclamando un desglose detallado sobre las escuelas intervenidas y las obras pendientes que están bajo la responsabilidad directa del Consejo General de Educación provincial.
Frente a un esquema salarial fragmentado y una creciente conflictividad, las organizaciones advierten que no alcanzará con mantener la pauta acordada y reclaman la apertura de una mesa de diálogo ampliada que contemple una cláusula de revisión automática antes de que el deterioro económico vuelva a interrumpir el dictado de clases.
