Un clima de profunda hostilidad y sospechas envuelve al organismo encargado de controlar los secretos más sensibles del Estado.
En un escenario cruzado por denuncias de proscripción y una feroz interna en el oficialismo, los legisladores se verán las caras para definir el futuro de los fondos reservados y los superpoderes otorgados a los espías.
La bicameral de Inteligencia se reunirá por primera vez con Sebastián Pareja como presidente
El Congreso de la Nación será escenario de un encuentro estratégico envuelto en un clima de alta fricción política. Este martes a las 16 horas, en el sexto piso del Edificio Alfredo Palacios (anexo del Senado), se llevará a cabo una sesión a puertas cerradas clave, dado que la bicameral de Inteligencia se reunirá por primera vez con Sebastián Pareja como presidente del cuerpo. La cumbre del organismo encargado de fiscalizar las actividades y el destino de los fondos reservados de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) buscará establecer un plan de trabajo urgente y destrabar una abultada agenda de temas pendientes.
La llegada del diputado nacional de La Libertad Avanza a la conducción del área se concretó el pasado 12 de mayo, tras un complejo equilibrio de fuerzas en el que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, impuso su postura innegociable de colocar a su armador bonaerense incondicional. Esto obligó a desplazar la promesa inicial que Martín Menem le había hecho a Cristian Ritondo en febrero, compensando finalmente al PRO con la vicepresidencia primera para el senador misionero Martín Goerling, mientras que la vicepresidencia segunda quedó en reserva para Unión por la Patria. La integración definitiva del cuerpo incluye a cinco libertarios (Pareja, Gabriel Bornoroni, Cesar Treffinger, Agustín Coto y Ezequiel Atauche), tres de Unión por la Patria (Rodolfo Tailhade, Agustín Rossi y Ramiro Gutiérrez), dos del PRO (Goerling y Ritondo), el radical Maximiliano Abad, y las senadoras Carolina Moisés y Edith Terenzi.
Polémica por los cupos del PJ y los superpoderes ocultos de la SIDE
La conformación del organismo detonó un fuerte escándalo institucional. El interbloque Popular del Senado, liderado por José Mayans, denunció que por ser la primera minoría le correspondían al menos dos bancas y solo le otorgaron una. La titular del bloque oficialista, Patricia Bullrich, limitó al extremo los espacios del peronismo y le entregó el lugar de la discordia a Carolina Moisés (Convicción Federal), quien se encuentra enfrentada con el kirchnerismo y abandonó el bloque del PJ hace meses.
Más allá de las disputas de poder por las sillas, la comisión deberá reactivar expedientes explosivos heredados de la gestión anterior de Martín Lousteau. La bicameral tiene bajo la lupa el rechazo al Plan de Inteligencia Nacional (PIN) de la SIDE y los reclamos escritos que jamás fueron respondidos por el jefe del organismo, Cristian Auguadra, quien responde directamente al asesor presidencial Santiago Caputo. Asimismo, el cuerpo legislativo exigirá explicaciones sobre el controvertido DNU 941/2025 emitido a fines del año pasado. Dicho decreto reformula la Ley de Inteligencia y otorga facultades extraordinarias a los espías para detener personas en casos de flagrancia o por requerimiento judicial; una medida que despertó duras críticas de casi todo el arco político —incluido el PRO de Mauricio Macri— y motivó decenas de amparos judiciales que fueron desestimados en los tribunales al no hallarse amenazas vigentes a las libertades públicas.
