Patricia Bullrich defendió a Javier Milei ante las críticas de José Mayans, pero advirtió: “El vocabulario siempre hay que cuidarlo”
Durante la acalorada sesión desarrollada este jueves en el Senado, la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, cruzó al presidente del bloque Justicialista, José Mayans, quien había cuestionado duramente al presidente Javier Milei por sus dichos contra el mandatario brasileño, Lula da Silva. Si bien la senadora oficialista respaldó la postura política del Gobierno y cuestionó la injerencia histórica de Brasil en elecciones locales, reconoció diferencias en las formas verbales.
El cruce en el recinto y las críticas del peronismo
En el inicio de la sesión, Mayans había planteado una cuestión de privilegio para repudiar las expresiones de Milei contra Lula —a quien el líder libertario calificó de «ladrón» y «corrupto»— en el marco del apoyo del Ejecutivo argentino a la candidatura de Flávio Bolsonaro. El senador formoseño calificó los dichos de «aberrantes», exigió disculpas institucionales y advirtió sobre la gravedad del conflicto diplomático tras el retiro del embajador brasileño de Buenos Aires.
La defensa de Bullrich: reciprocidad regional y antecedentes
Al tomar la palabra, Bullrich rechazó los cuestionamientos opositores y defendió la legitimidad de que el mandatario argentino se posicione políticamente en el vecino país, comparando la situación con intervenciones previas del propio gobierno brasileño:
«Cuando nuestro presidente va a Brasil a apoyar a quien cree que tiene que apoyar, ¿es considerado una intromisión? Y cuando Lula apoya a Arce, a Petro, a Boric, a Orsi y a Massa en nuestro país, ¿no es considerado una intromisión?», cuestionó la legisladora.
Recordó, asimismo, que el mandatario brasileño había recibido formalmente a Sergio Massa durante la campaña electoral de 2023 y remarcó la prudencia que mantuvo la administración libertaria cuando Lula visitó a la expresidenta Cristina Kirchner en su domicilio.
A su vez, protestó por la disparidad en el trato institucional, señalando que mientras se facilitaron encuentros políticos en Argentina, a Milei se le impidió visitar a Jair Bolsonaro.
El matiz sobre las formas y el llamado al diálogo
Pese a avalar el derecho del Presidente a expresar sus preferencias políticas y exigir que se mantenga a ambos países en un mismo nivel de respeto mutuo, Bullrich sorprendió al deslizar un reparo sobre el estilo del jefe de Estado:
«Yo tengo mis razones para pensar que el vocabulario siempre hay que cuidarlo», admitió.
Finalmente, la senadora realizó un formal pedido para recomponer los canales diplomáticos bilaterales: «Le pido a Brasil y a Lula que vuelva el embajador Julio Bitelli a la Argentina. Nosotros queremos que se separe la política de las relaciones institucionales estratégicas que Argentina y Brasil han mantenido siempre», concluyó.
