El mercado de trabajo atraviesa un proceso de precarización en el cual la desocupación alcanzó el 7,9% en el segundo trimestre, mientras que el empleo no registrado abarca actualmente al 45% de los trabajadores.
En ese contexto, un estudio privado reveló datos alarmantes sobre los cambios que se están produciendo en la estructura ocupacional durante la gestión de Javier Milei.
El relevamiento, publicado por C-P Consultora sobre el mercado laboral de Argentina, fue impulsado por el crecimiento de la búsqueda de ingresos adicionales. Esta dinámica empuja a los ocupados y a más integrantes del hogar a buscar ingresos por cuenta propia o en actividades informales para poder llegar a fin de mes.
Impacto por sectores: el impacto de perder un puesto registrado
La investigación de la consultora siguió la trayectoria de trabajadores de entre 18 y 65 años mediante la Encuesta Permanente de Hogares entre 2023 y 2025. El análisis evidencia que los trabajadores argentinos que abandonan un empleo formal para ingresar a la informalidad sufren un retroceso directo en su capacidad de compra.
El impacto más severo afecta a quienes pasan al cuentapropismo, con un retroceso promedio del 27,8% en sus ingresos reales. En tanto, la migración a un empleo no registrado implica un recorte del 13,9%, mientras que el traslado al sector público representa una baja del 5,4%.
En contraste, el estudio expuso que los asalariados del sector privado que conservaron su puesto registrado experimentaron una mejora promedio del 2% en sus ingresos reales.
La formalización como vía para recomponer ingresos
El informe demuestra que la transición hacia el sector formal permite la recomposición de los ingresos y constituye el camino más efectivo para recuperar el poder adquisitivo.
Los cuentapropistas que obtuvieron un empleo privado registrado al cabo de un año aumentaron sus ingresos reales un 34,3%. Asimismo, la transición desde un puesto asalariado no registrado hacia el sector privado formal significó una suba del 31,6% en la remuneración real.
De esta manera, el aumento del trabajo no registrado y del cuentapropismo oculta un deterioro de la estructura ocupacional que afecta la calidad de vida de las familias trabajadoras.
