El barril de Brent superó los 108 dólares y el WTI cotizó a 103 dólares impulsados por la parálisis del oleoducto Oriente-Occidente y las agresiones a buques en el estrecho de Ormuz. Donald Trump condicionó el repliegue militar a la gestión de los recursos hidrocarburíferos.
Las cotizaciones internacionales del petróleo registraron incrementos superiores al 3% en la apertura de los mercados asiáticos. El repunte responde a la intensificación de las ofensivas militares contra la infraestructura energética de Arabia Saudita y al aumento de las agresiones contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz.
El barril de crudo Brent alcanzó los USD 108,23 tras registrar una subida del 3,46%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó un 3,15% hasta situarse en USD 103,20. En simultáneo, los costes del gas natural en Europa anotaron subas de hasta el 3,8% debido al agravamiento del desabastecimiento internacional.
Parálisis en Arabia Saudita y riesgos de mercado
La paralización preventiva del oleoducto Oriente-Occidente en territorio saudita —medida adoptada a finales de la semana anterior tras un ataque con drones atribuido a facciones iraquíes— eliminó una de las principales rutas alternativas para esquivar el paso de Ormuz. La falta de precisiones sobre la reanudación de las operaciones profundizó la preocupación entre los operadores financieros.
Sobre este escenario, el analista financiero Tony Sycamore advirtió sobre la dinámica de precios a corto plazo:
“A menos que las conversaciones de esta semana en Omán produzcan algo operativo, o que el oleoducto Oriente-Occidente vuelva a estar en línea rápidamente, el riesgo es que el petróleo crudo continúe extendiendo sus ganancias hacia el máximo de 119,48 dólares de principios de marzo”.
En la península arábiga, las autoridades informaron sobre impactos de proyectiles del movimiento hutí en la provincia de Jazán, mientras que en aguas del Golfo un buque mercante sufrió un incendio en el estrecho de Ormuz. En paralelo, Teherán denunció que una embarcación de bandera iraní fue atacada cerca de sus costas, dejando un saldo de un muerto y cuatro heridos.
Fracaso diplomático y la postura de Donald Trump
Las gestiones diplomáticas para estabilizar el tránsito en el estrecho de Ormuz —vía por donde circulaba una quinta parte del petróleo mundial antes de la escalada bélica de febrero— sufrieron un revés. El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, confirmó la postergación de la reunión multilateral entre las naciones del Golfo e Irán.
Desde el Gobierno iraní, el canciller Abbas Araghchi supeditó la reapertura marítima al cumplimiento de los compromisos asumidos por Washington en el memorando de paz de junio. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fijó su posición sobre el conflicto y el control de los recursos estratégicos:
“Al final nos saldremos, a menos que decidamos permanecer y quedarnos con el petróleo, como en Venezuela”.
Respecto a los intentos de mediación en Medio Oriente, el mandatario estadounidense señaló en Irlanda: “No me importa. Eso depende de ellos. Está bien. Con tal de que Israel, junto con las naciones de las que estamos hablando, estén contentos. Está bien”. En esa misma línea, el mandatario defendió la presencia de corporaciones multinacionales en el sector petrolero venezolano tras los acontecimientos políticos de enero en Caracas, argumentando que las inversiones están generando empleo e ingresos en ese país.
