Una contundente medida de fuerza paralizará la educación superior en todo el país. Tras el rotundo fracaso de la reunión paritaria entre el Ministerio de Capital Humano y los representantes de los gremios docentes y no docentes de las universidades nacionales, los sindicatos confirmaron un paro de 24 horas para este miércoles 2 de septiembre.
La oferta gubernamental no logró destrabar el conflicto salarial. El Ministerio encabezado por Sandra Pettovello presentó a través del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, un incremento de tan solo el 6% para el próximo bimestre. Este esquema contempla un 3% de aumento en las remuneraciones de septiembre y la ratificación del 3% fijado para octubre, porcentaje pactado previamente en la mesa de negociación de junio. Pese al paro inminente, el Poder Ejecutivo prevé retomar los contactos el próximo jueves 17.
Contundente rechazo gremial y acusaciones por las cautelares
La respuesta de las conducciones sindicales fue inmediata y tajante. Oscar Vallejos, secretario adjunto de CONADU Histórica y dirigente de la CTA, confirmó que el Frente Gremial Universitario llevará adelante la jornada de huelga. Asimismo, adelantó que este jueves 3 de septiembre se reunirán en Bariloche durante el plenario del Consejo Interuniversitario Nacional para definir nuevas medidas contra un Gobierno al que acusó de incumplir sistemáticamente. Vallejos denunció que el oficialismo convocó a la paritaria únicamente para ganar tiempo ante la Justicia, dado que tenía un plazo de tres días para reportar avances sobre una medida cautelar.
Una deuda millonaria que ahoga el salario universitario
En esa misma línea, la secretaria general de CONADU Histórica, Francisca “Paquita” Staiti, calificó la paritaria como un absoluto fracaso. La dirigente remarcó que el 3% ofrecido para septiembre se encuentra sumamente lejos del 31,2% que se adeudaba a julio por la cautelar judicial vinculada a la Ley de Financiamiento Universitario, a lo que debe sumarse el índice inflacionario de agosto. Frente a este panorama, Staiti advirtió que la postura de la Subsecretaría lejos está de moderar el escenario, sino que terminará profundizando aún más el conflicto en el sistema público.
