El gobierno de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur expresó su más enérgico repudio ante la reciente operación de un buque petrolero con bandera del Reino Unido en el puerto de Ushuaia.
La administración provincial cuestionó duramente a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación por autorizar la maniobra en medio del histórico reclamo por la usurpación de las Islas Malvinas.
El episodio desató un fuerte cortocircuito político entre las autoridades fueguinas y la gestión del presidente Javier Milei. La terminal portuaria de la capital insular se encuentra actualmente bajo la órbita de la administración nacional tras una intervención estatal, medida que fue judicializada por la provincia austral para recuperar su control.
Desde el Ejecutivo local calificaron la situación como «inadmisible» frente al reclamo de soberanía del país, remarcando la contradicción que representa habilitar el amarre de una embarcación de bandera británica en la capital de la provincia que jurisdiccionalmente abarca a las islas del Atlántico Sur.
Las cuatro exigencias de Tierra del Fuego a la Casa Rosada
Ante el diferendo territorial sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y sus espacios marítimos circundantes, el gobierno provincial emitió un comunicado oficial con cuatro reclamos prioritarios dirigidos al Poder Ejecutivo Nacional:
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Explicaciones inmediatas: Exigen conocer los criterios políticos y administrativos aplicados para habilitar el ingreso de la nave de la potencia ocupante a un puerto insular argentino.
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Cese de la intervención: Reclaman el fin de la administración nacional sobre la terminal portuaria y la restitución del control a la Provincia mediante las acciones judiciales en curso.
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Defensa de los recursos naturales: Ratifican el rechazo a decisiones unilaterales que afecten la autonomía y los intereses estratégicos en el Atlántico Sur.
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Convocatoria a una defensa activa: Laman a poderes públicos, fuerzas políticas y a la ciudadanía a blindar el carácter estratégico del puerto para evitar que la causa Malvinas quede reducida a declaraciones retóricas.
Fuerte crítica por el manejo de la terminal estratégica
En el cierre del documento oficial, la gestión fueguina lanzó una dura advertencia sobre el impacto de las decisiones del Gobierno nacional en las fronteras soberanas del país:
“La soberanía se ejerce en todos los ámbitos posibles y no se defiende desplazando a Tierra del Fuego del control de su puerto estratégico para después administrarlo de espaldas a los intereses soberanos”, sentenció el texto institucional.
