La dura derrota por 1 a 0 frente a Vasco da Gama en el partido de ida de las semifinales de la Copa Sudamericana caló profundo en el mundo xeneize.
El golpe en La Bombonera no solo significó un trago amargo en la serie continental, sino que también cortó de manera drástica una racha positiva de 17 partidos oficiales sin conocer la derrota. Sin embargo, en medio del clima de tensión y preocupación, el director técnico xeneize salió al cruce con una advertencia tajante dirigida al fútbol sudamericano.
«Somos Boca»: la contundente promesa de Arruabarrena que enciende la revancha
Lejos de mostrarse golpeado por el traspié como local, Rodolfo Arruabarrena asumió un rol de liderazgo y envió un mensaje cargado de optimismo e ilusión de cara al choque decisivo en el Maracaná de Río de Janeiro. El entrenador xeneize remarcó con firmeza: «A la gente le digo que mantenga la ilusión. Faltan 90 minutos y somos Boca».
En esa misma línea de serenidad para calmar las aguas tanto en el vestuario como en las tribunas, el «Vasco» enfatizó la necesidad de reaccionar de inmediato: «Una derrota no nos tiene que bajar los brazos, no hay tiempo para bajar la cabeza. Queremos seguir peleando todo y en eso estamos. Este es un club en el que te caes y te tenés que levantar, un resultado adverso no nos tiene que cambiar las ganas de hacer historia».
Autocrítica, explicaciones tácticas y la ausencia clave en el mediocampo
A la hora de analizar el bajo rendimiento futbolístico de sus dirigidos, el entrenador no ocultó su postura autocrítica sobre lo sucedido en la cancha: «No fue nuestro mejor partido, estuvimos muy acelerados y nos costó encontrarle la vuelta». Consultado por el impacto que sufrieron tras las bajas por lesión en la plantilla, evitó escudarse en la falta de Leandro Paredes como excusa directa del mal funcionamiento ofensivo, aunque reconoció sin dudarlo la enorme jerarquía del referente internacional.
Por otra parte, Arruabarrena se tomó el tiempo para argumentar tácticamente las modificaciones en el once titular. Detalló que la presencia del chileno Williams Alarcón obedeció al plan de reforzar la mitad de la cancha armando un tridente de tres mediocampistas. Asimismo, justificó la elección del ecuatoriano Enner Valencia en el frente de ataque por sobre el uruguayo Miguel Merentiel buscando potenciar la potencia en el juego aéreo dentro del área rival, aunque tras el pitazo final el volante Santiago Ascacíbar también compartió su reflexión admitiendo que «no se dio lo que queríamos».
Obligados a ganar en Brasil, pero con una parada previa en el torneo local
Para lograr el ansiado boleto a la gran final del certamen internacional, el conjunto de la Ribera quedará forzado a revertir el marcador e imponerse en territorio brasileño el próximo martes. No obstante, la agenda no da respiro: antes de emprender el viaje a Río de Janeiro, el equipo deberá afrontar un compromiso clave frente a Talleres de Córdoba por el Torneo Clausura, donde tiene la obligación de sumar de a tres puntos para mantenerse firme en la pelea por la tabla anual.
