En una carrera contrarreloj que enciende la ilusión de todos los hinchas xeneizes, la dirigencia y el cuerpo técnico de Boca Juniors buscan concretar un verdadero milagro médico antes de la revancha crucial por las semifinales de la Copa Sudamericana.
Tras el duro golpe en el partido de ida contra Vasco da Gama, el club apunta a recuperar antes de tiempo al volante Alan Velasco para salir a buscar la hazaña en La Bombonera.
Del desgarro a la épica: los plazos que ilusionan a Boca
Velasco sufrió un infortunado desgarro en el aductor izquierdo el pasado 2 de octubre durante el duelo frente a Unión. Si bien el diagnóstico inicial dictaminó un piso mínimo de tres semanas de inactividad, la acuciante necesidad del equipo por dar vuelta la serie internacional abrió la posibilidad concreta de acortar los tiempos de rehabilitación para la gran revancha del martes.
De concretarse su regreso, el exjugador de Independiente saltaría al campo de juego con 19 días exactos de evolución desde la ruptura fibrilar. La situación de Velasco guarda un paralelismo directo con la de Leandro Paredes, quien también realiza esfuerzos sobrehumanos para acelerar su alta médica y sumar minutos en la definición copera.
Evolución favorable y el panorama de cara a la Sudamericana
Hasta el momento, la baja de Velasco —quien venía afianzándose como titular y reemplazante natural de Tomás Aranda— se sintió con fuerza: ya se perdió el choque frente a Instituto, la ida contra el elenco brasileño y tampoco formará parte de la delegación que visitará este viernes a Talleres.
Aunque el mediocampista todavía no trabaja a la par de sus compañeros en las prácticas de fútbol, su respuesta física en los trabajos diferenciados es muy alentadora. En la Ribera no pierden la fe y esperarán hasta último momento la evolución del talentoso futbolista, sabiendo que para dar vuelta la historia frente a Vasco da Gama necesitan recuperar la mayor cantidad de soldados posibles.
