El mercado inmobiliario argentino se prepara para un sacudón histórico que puede cambiarle la vida a miles de familias en busca de la casa propia.
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), a través del Banco Central de la República Argentina (BCRA), puso fecha oficial a la esperada segunda licitación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). Se trata de una inyección masiva de $200.000 millones orientada a abaratar y reactivar los préstamos para la primera vivienda en todo el país.
A través de la Comunicación “B” 13240, las entidades financieras podrán presentar sus ofertas el próximo martes 6 de octubre, en una ventana operativa que irá desde las 11:00 hasta las 15:00 horas. Para esta nueva vuelta, la autoridad monetaria fijó un plazo de aplicación de los fondos de 90 días corridos a partir de su acreditación en los bancos.
Requisitos clave y los antecedentes de una primera subasta récord
El financiamiento estará enfocado exclusivamente en personas que no posean otra propiedad o que, en caso de tener una, no dispongan del uso de la misma. Las entidades bancarias interesadas podrán ingresar una o más posturas por cada tramo del llamado, buscando repetir o superar el fenómeno ocurrido en la primera edición.
El precedente inmediato data del pasado 7 de septiembre, cuando la demanda superó ampliamente las expectativas: los bancos ofrecieron $258.640 millones, rebasando con creces el cupo inicial. En aquella oportunidad se presentaron 42 posturas repartidas entre 18 bancos, de los cuales 13 resultaron adjudicatarios. Entre los ganadores figuraron tanto gigantes públicos como el Banco Nación, Banco Ciudad y Banco Provincia, como entidades privadas de primera línea entre las que destacan Banco Macro, BBVA, Santander, Galicia, Supervielle y Credicoop.
Tasas, plazos y la promesa del Gobierno para reemplazar el alquiler
En la licitación previa, el fondeo se distribuyó en dos grandes tramos: el primero por $35.571 millones a un plazo de un año con una tasa de UVA más un spread promedio ponderado de 2,67%; mientras que el segundo absorbió $164.429 millones a cinco años con una tasa de UVA más un spread promedio ponderado de 4,94%.
El plan, respaldado por el ministro de Economía Luis Caputo junto a los funcionarios Baltasar Krause y Juan Cruz Micele, busca dinamizar tanto la demanda como la oferta, permitiendo que los desarrolladores accedan a crédito en dólares mientras las familias obtienen financiaciones a largo plazo. La apuesta oficial es que las cuotas mensuales se ubiquen en valores sumamente competitivos y muy similares al valor de un alquiler tradicional.
