Un violento accidente de tránsito provocó escenas de verdadera tensión e impotencia durante la noche del jueves en el balneario de Playa Unión.
Un conductor irresponsable que circulaba bajo los efectos del alcohol y carecía de la documentación reglamentaria para manejar terminó estrellando su vehículo contra una unidad del transporte público de pasajeros, dejando heridos a su paso.
Según la información, el estrepitoso impacto vial se registró alrededor de las 22:20 horas sobre la intersección de las calles Los Sauces y Los Maitenes, en pleno corazón del barrio 3 de Abril de la villa balnearia.
Choque nocturno, hospitalizadas y auxilio de emergencia
El siniestro fue protagonizado por un vehículo de gran porte, una camioneta Jeep Grand Cherokee, la cual impactó de lleno contra un colectivo perteneciente a la empresa Ceferino que realizaba su recorrido habitual con pasajeros a bordo.
A raíz del fortísimo golpe, el pánico se apoderó de las personas que viajaban en el transporte público. Minutos después, ambulancias del sistema público de salud se hicieron presentes en la escena para brindar contención a los afectados. Como saldo inmediato del hecho, dos pasajeras debieron ser evacuadas de urgencia y trasladadas al Hospital Santa Teresita para ser sometidas a una rigurosa evaluación médica.
Por su parte, el personal médico inspeccionó en el lugar a los conductores de ambos rodados, constatando que no presentaban lesiones visibles en primera instancia. Asimismo, ambos choferes rechazaron ser derivados hacia el nosocomio local.
Positivo en alcoholemia, sin licencia y severas actas de infracción
Tras asegurar la zona, inspectores de la Dirección de Tránsito intervinieron de inmediato para efectuar los test de alcoholemia correspondientes a los involucrados. El exámen realizado al chofer del colectivo arrojó un resultado completamente negativo (0,0 g/l), confirmando que circulaba en reglas y dentro de la normativa legal.
Sin embargo, la indignación aumentó al testear al conductor de la Jeep Grand Cherokee, un hombre de 41 años de edad. La prueba de alcoholemia dio resultado positivo, marcando 0,41 g/l de alcohol en sangre. Para agravar aún más su situación judicial y contravencional, al momento de requerirle los papeles obligatorios para circular, se constató que no poseía su licencia de conducir, por lo que las autoridades le labraron las correspondientes actas de infracción y secuestro.
