Una extraordinaria e histórica noticia para el desarrollo económico e industrial del país se concretó en las últimas horas desde el Palacio de Hacienda.
En el marco del proceso de expansión energética y apertura de inversiones estratégicas, el Gobierno nacional oficializó una megaapuesta financiera privada sin precedentes que potenciará la capacidad de procesamiento de hidrocarburos, generando miles de puestos de trabajo directos y divisas genuinas para las arcas nacionales a través de infraestructura de última generación.
Megaobras en Tratayén y Bahía Blanca para procesar gas natural
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció dos nuevos RIGI con inversión por US$ 3.200 millones destinados al tratamiento de líquidos para evacuar la cuenca en Vaca Muerta. El Comité Evaluador dio luz verde al ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones de dos proyectos presentados por la firma Transportadora de Gas del Sur (TGS S.A.), enfocados específicamente en la separación y procesamiento de los líquidos del gas natural (NGLs) para aumentar la capacidad operativa de la región.
La primera iniciativa se radicará en la localidad neuquina de Tratayén y consistirá en una ambiciosa inversión en infraestructura técnica para separar los NGLs del flujo de gas natural. En tanto, el segundo proyecto abarca una obra monumental: la construcción de un ducto de 577 kilómetros de extensión para transportar dichos líquidos hasta el puerto bonaerense de Bahía Blanca, donde se levantará una planta especial dedicada al fraccionamiento y posterior despacho exportador.
Impacto laboral masivo e ingreso de divisas a partir de 2030
El ministro de Economía remarcó la magnitud de estas obras clave, subrayando el fuerte impacto transformador que tendrán en el entramado socioproductivo nacional. Durante la etapa de ejecución y montaje de las plantas y el tendido del ducto, se estima la creación de más de 19.000 puestos de trabajo directos e indirectos, dinamizando las economías regionales tanto del Neuquén como del sur de la provincia de Buenos Aires.
A su vez, las proyecciones oficiales estipulan que a partir de 2030, momento en que ambas instalaciones entren en fase plena de operación comercial, el complejo aportará un flujo constante de US$ 1.100 millones anuales en concepto de exportaciones de hidrocarburos. De esta manera, Argentina consolida su rol estratégico en el mapa energético internacional garantizando la evacuación eficiente de sus recursos no convencionales.
