La reaparición de la denominación oficial «Día de la Raza» impulsada por la Casa Rosada desató una inmediata e incendiaria reacción por parte del sindicalismo.
La Confederación General del Trabajo (CGT) emitió un duro comunicado contra el Poder Ejecutivo Nacional, catalogando la medida oficial como una «provocación burda» e hiriendo la mesa de debate sobre los valores históricos y los derechos humanos en la Argentina.
Raíces históricas, Yrigoyen, Perón y el freno al imperialismo
A través de sus canales oficiales, la central obrera cruzó de manera categórica la narrativa del Gobierno al denunciar que el discurso oficial carece de cualquier clase de «reivindicación fundamentada». La entidad sindical recordó que, en sus orígenes, la fecha estuvo completamente alejada de concepciones biologicistas o racistas. En ese marco, citaron la figura del expresidente Hipólito Yrigoyen, quien al decretar la festividad nacional buscaba estrechar los lazos de hispanidad latinoamericana frente a las amenazas de las potencias anglosajonas.
De igual manera, el documento gremial trajo a colación el célebre discurso pronunciado por Juan Domingo Perón el 12 de octubre de 1947. Perón denunciaba los intentos de promover una «inferioridad espiritual propicia a sus fines imperialistas», cuestionando las posturas que pretendían imponer administradores de otra cultura o raza sobre la economía y el destino nacional.
Reivindicación de la Diversidad Cultural y respaldo constitucional
Desde la conducción sindical enfatizaron que la mirada histórica sobre la hispanidad fue evolucionando con el paso de las décadas hacia una visión más integral de la identidad latinoamericana, incorporando con fuerza el reconocimiento de los pueblos originarios que nutrieron el crisol cultural de la nación.
Por esta razón, la CGT ratificó de forma contundente que continuará conmemorando el «Día del Respeto a la Diversidad Cultural», denominación adoptada formalmente en 2010. Los líderes obreros concluyeron que este concepto no solo modernizó la fecha según los tratados internacionales de derechos humanos, sino que se encuentra plenamente alineado con los preceptos de la Constitución Nacional.
