El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) acaba de transitar una de las rachas de mal tiempo más prologadas y brutales de las últimas décadas, sumando 12 días con precipitaciones en tan solo los primeros 18 días de octubre.
Sin embargo, cuando la población comenzaba a ilusionarse con una tregua primaveral, los informes meteorológicos confirman un panorama alarmante: el alivio durará apenas unas horas. Tras un domingo de Día de la Madre frío y gris, los pronósticos anuncian el inminente regreso de las lluvias y fuertes tormentas a partir del miércoles, manteniendo en máxima alerta a toda la región.
Temperaturas invernales, heladas atípicas y una Patagonia a puro calor
El abrupto cambio climático respondió al ingreso directo de una masa de aire frío sobre el centro de Argentina, luego del debilitamiento del bloqueo atmosférico que sostuvo condiciones extremadamente húmedas. Esta irrupción helada provocó dos jornadas inusualmente frías para mediados de octubre y desencadenó preocupantes heladas agronómicas tardías, un fenómeno que encendió las alarmas del sector productivo debido a que muchos cultivos se encuentran en fases sensibles de floración y frutos.
La Patagonia registró un escenario opuesto e insólito: Santa Cruz trepó hasta los 25,6°C, posicionándose entre las provincias más cálidas, al tiempo que Gobernador Gregores, San Julián y Ushuaia superaron holgadamente los 23°C. Paralelamente, el Servicio Meteorológico Nacional sostiene alertas por nevadas persistentes de entre 15 y 30 cm en la cordillera de Mendoza y San Juan, además de alertas por precipitaciones en Neuquén, La Pampa y Mendoza.

El pronóstico extendido: días de sol contados y un viernes crítico
Para la semana que inicia en la Capital Federal y el conurbano bonaerense, las condiciones arrancarán con cierta estabilidad pero con valores térmicos de 3 a 5 grados por debajo de lo habitual. El lunes registrará nubosidad variable, vientos del norte, una mínima entre 7°C y 10°C y máxima de 17°C. El martes ofrecerá mayores momentos de sol con marcas entre 11°C y 20°C. Sin embargo, la calma se romperá hacia el final del miércoles con el incremento de la nubosidad y el arribo de lluvias y tormentas dispersas.
Aunque el jueves prevé un leve e inestable respiro con 22°C de máxima, la mirada de los meteorólogos se centra de lleno en el viernes. Ese día ingresará un frente de altísima inestabilidad que generará tormentas y precipitaciones severas en amplias franjas de la Argentina, manteniendo al AMBA bajo constante monitoreo técnico para precisar los acumulados de agua esperados.
