El Presidente ratificó sus advertencias de 2024 contra las ideas colectivistas en Europa y apuntó con dureza a los analistas de la oposición. En tanto, Santiago Caputo y Adrián Ravier vincularon el estallido social francés con la inmigración musulmana.
A raíz de las multitudinarias protestas, enfrentamientos y saqueos registrados en distintas ciudades de Francia por el aumento del costo de vida, el presidente Javier Milei volvió a poner en agenda su histórico mensaje pronunciado en el Foro Económico Mundial de Davos en 2024. A través de sus redes sociales, el jefe de Estado sostuvo que el escenario actual en el continente europeo valida sus diagnósticos y criticó a los analistas que cuestionaron sus postulados.
“Pensar que luego de dicho discurso en Davos 2024, los analistas políticos, la política y los periodistas salieron a criticar brutalmente. Nada que debiera sorprender ante el déficit de IQ severo combinado con ignorancia y ceguera ideológica”, sentenció Milei mediante una publicación en su cuenta de X.
En la misma línea, el Presidente arremetió contra quienes cuestionaron sus palabras dos años atrás: “¿Reconocerán que otra vez acerté y que ellos erraron fuerte? Lo dudo, carecen de honestidad intelectual, de conocimiento y autocrítica, al margen de la cuestionable calidad humana que muestran a diario”.
La advertencia contra el colectivismo y la visión del Gobierno
Durante su primera intervención internacional en Davos, Milei había alertado sobre los riesgos del rumbo ideológico asumido por los países de la región europea:
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El diagnóstico sobre el continente: En aquella oportunidad, el mandatario planteó que Europa corría peligro “porque aquellos que supuestamente deben defender sus valores se encuentran cooptados por una visión del mundo que inexorablemente conduce al socialismo, y en consecuencia, a la pobreza”.
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Abandono de la libertad: Asimismo, subrayó que “los principales líderes del mundo occidental han abandonado el modelo de la libertad por distintas versiones de lo que llamamos colectivismo”, rematando con que “los experimentos colectivistas nunca son la solución a los problemas que aquejan a los ciudadanos del mundo, sino que por el contrario, son su causa”.
El mensaje presidencial fue replicado por los principales cuadros de la Casa Rosada. El asesor Santiago Caputo consideró que “habría que pasar este discurso por cadena nacional a la luz de las cosas que están ocurriendo en Europa”, al tiempo que vinculó las protestas en suelo francés con el impacto demográfico de la inmigración musulmana: “¿Será posible comprar algunas de las piezas arquitectónicas o de arte que están en Europa? Sería una tragedia que caigan en manos del Estado Islámico”, ironizó.
Por su parte, el vocero presidencial Adrián Ravier se sumó al planteo al destacar que “mientras se observa caos en varias capitales de Europa, resuenan las palabras de Javier Milei en Davos 2024 señalando que ‘Occidente está en peligro’”. A la par, el funcionario difundió una caricatura sobre la crisis migratoria europea agregando que “algunas imágenes dicen más que mil palabras”.
Crisis en Francia: 2.400 detenidos y fuerte réplica de Emmanuel Macron
La reacción del Gobierno argentino se da en el marco de una escalada de conflictividad social en el territorio francés, donde confluirieron reclamos estudiantiles, organizaciones sindicales y sectores afines al movimiento de los Chalecos Amarillos.
Las jornadas de protestas desembocaron en severos disturbios en urbes como París, Lyon y Marsella, registrándose ataques a edificios públicos y saqueos en unos 1.500 comercios, con un saldo de 2.400 personas detenidas y cerca de 1.000 efectivos de las fuerzas de seguridad heridos.
Ante la gravedad del cuadro, el presidente francés Emmanuel Macron brindó un mensaje por cadena nacional en el que buscó trazar una clara distinción entre los manifestantes pacíficos y los grupos radicalizados:
“Nada lo justifica, nada lo explica, nada lo excusa”, aseveró Macron respecto de los episodios de violencia.
Tras admitir que los servicios de inteligencia subestimaron el alcance de los disturbios, el mandatario galo concluyó de forma tajante: “Los que destruyeron deben pagar, los que saquearon, deben devolver. Los que intentaron derribar la República, tendrán que responder”.
