El guardameta campeón del mundo volvió a encender la pasión de los hinchas con declaraciones explosivas tras la rotunda victoria 7-0 de la Selección Argentina ante Burkina Faso.
Luego de superar el dolor por la final perdida e incluso haber especulado con un paso al costado de la Albiceleste, Emiliano «Dibu» Martínez confirmó que se reencontró con su mejor versión mental y sorprendió a todos al revelar un anhelo personal que sacudió de inmediato a su ciudad natal.
Sana la herida mundialista, récord histórico a la vista y el conmovedor mimo a Lionel Messi
El camino de Martínez en el combinado nacional atravesó un proceso de sanación profunda. El arquero confesó que le costó asimilar la derrota en la final del mundo y que evalúo dar un paso al costado para renovar su mente. Sin embargo, tras cambiar de club y reubicarse en el plano profesional, recuperó la motivación intacta para defender la camiseta argentina. En el último encuentro sumó su valla invicta número 45 sobre 69 partidos disputados, quedando a solo dos encuentros de superar la marca histórica de Sergio «Chiquito» Romero.
El arquero destacó la importancia de sostener el arco en cero sin importar la envergadura del rival y se enfoca en el emotivo choque del próximo martes frente a Benín en el Monumental, donde despedirán a Lionel Messi. De cara a ese evento, el marplatense fue contundente: aseguró que al astro hay que «llenarlo de mimos, besos y abrazos» para que disfrute su último baile, revelando además que compartirán un asado en el predio para agasajarlo.
El compromiso con la renovación y la frase sobre Mar del Plata que ilusiona a todos
A pesar de ser un referente consolidado, Martínez remarcó que el plantel mantiene un compromiso colectivo con los jóvenes que se van sumando y con el legado de figuras como Nicolás Otamendi, Ángel Di María y el propio Messi. El marplatense enfatizó la importancia de conectar con la gente del interior del país y llevar la representación nacional a cada rincón.
La gran sorpresa de la noche llegó al cierre de sus declaraciones en zona mixta. Risueño y enérgico, el marplatense expresó con entusiasmo el cariño que recibe de los simpatizantes y lanzó una confesión inesperada: «Me gustaría ir a jugar a Mar del Plata algún día». Sin dar precisiones de si se refiere a disputar un compromiso oficial con la Selección en el Estadio José María Minella o a vestir la camiseta de alguno de los clubes que lo vieron nacer —como Urquiza, Talleres o San Isidro—, las palabras del arquero abrieron un abanico de ilusiones para todo el deporte marplatense.
