La renovación generacional en la Selección Argentina no solo es una realidad, sino que avanza a un ritmo arrollador.
En una demostración contundente de fútbol, dinamismo y desfachatez, la Scaloneta aplastó 7-0 a Burkina Faso con un equipo donde —con excepción de los arqueros Emiliano Martínez y Gerónimo Rulli— ningún futbolista superaba los 30 años. Este recambio generacional impulsado por Lionel Scaloni dejó en claro que la camada de jóvenes talentos está lista para asumir el protagonismo justo antes del emotivo duelo ante Benín, marcado por la despedida de Lionel Messi.
Shows de gambeta, primeros goles y un desahogo que conmovió al Monumental
El frente de ataque renovado brilló de principio a fin sobre el césped de Núñez. Gianluca Prestianni deslumbró por la banda izquierda asociándose con Facundo Medina y habilitando a los delanteros, coronando su tercera presentación con su primer gol en la Mayor y sirviéndole otro a Julián Álvarez. Por su parte, Nico Paz volvió a maravillar con su elegancia al anotar su segundo tanto consecutivo de caño y con la pierna inhábil, reavivando el pedido de los hinchas que lo postulan para heredar la icónica camiseta N°10 tras la partida de Messi.
La noche también tuvo el desahogo personal de Franco Mastantuono. El joven ex-River ingresó en el complemento y estampó su primer grito con la zurda, expresando tras el encuentro que, si bien la gente suele ser muy exigente con él por las expectativas, juega con libertad y enfocado en su equipo. A la fiesta se sumó la joya boquense Leonel Flores, quien venía de convertir dos goles con Boca la noche anterior y desplegó su alma de potrero con corridas explosivas, pase filtrado clave para el sexto gol y un desgaste físico envidiable a sus 19 años.
Proyección incansable en los laterales y un banco repleto de soluciones
La renovación no se limitó a la zona de creación. En la banda derecha, Agustín Giay exhibió un despliegue incansable proyectándose al ataque al mejor estilo Palmeiras: provocó el penal del 1-0 inicial y cubrió metros con un recorrido constante que ofrece alternativas en un puesto con competencia abierta. Aunque por momentos pecó de acelerado por su juventud, su aporte físico suplió cualquier desatención en la marca frente a un rival replegado.
El tramo final del cotejo permitió además concretar tres nuevos estrenos en la era de Scaloni. Matías Soulé aportó gambeta asociativa desde la banda, mientras que Santiago Castro hizo temblar el travesaño con un violento remate que casi amplía la goleada. En el fondo, el defensor de Estudiantes, Tomás Palacios, garantizó orden táctico y una salida limpia sin pasar sobresaltos. De esta manera, el cuerpo técnico cosecha alternativas de primer nivel que abren un interesante interrogante de cara a la conformación definitiva del plantel.
