Cerca de 50 personas resultaron perjudicadas por la firma que operaba en el centro de la ciudad sin habilitación municipal ni registro nacional. Una de las afectadas perdió más de 7.000 dólares en un itinerario por París, Londres y Estambul con códigos de reserva inexistentes.
Una grave situación de presunta estafa e incumplimiento contractual conmociona a la comunidad de Comodoro Rivadavia. Cerca de 50 personas resultaron afectadas tras contratar paquetes turísticos, pasajes aéreos y pasajes de alojamiento a través de la agencia Nubi Austral, una firma que funcionaba en pleno centro comercial de la ciudad pero que carecía de habilitación municipal y de inscripción en el Registro Nacional de Agencias de Viajes.
El escándalo cobró estado público luego de un comunicado de la Asociación Patagónica de Agencias de Viajes y Turismo (APAVYT), entidad que aclaró que la empresa no mantenía ningún vínculo institucional con el sector formal y advirtió sobre los perjuicios económicos y reputacionales que este tipo de maniobras generan en el rubro.
«Los vouchers no existen»: la dura experiencia de perder un viaje a Europa
Entre los relatos recopilados en las últimas horas destaca el testimonio de Eliana Vega, quien detalló en el programa radial Ya Sabés (ADNSUR) cómo descubrió que el viaje soñado junto a su pareja para enero de 2027 —con itinerario por París, Londres y Estambul— sencillamente nunca había sido reservado.
“Nosotros cancelamos la totalidad del paquete en mayo de este año y, a mediados de septiembre, nos llama la vendedora y nos informa que nuestro paquete no existía ni tampoco el dinero”, relató Vega.
La pareja desembolsó una cifra cercana a los 3.700 dólares por persona (aproximadamente 7.400 dólares en total) mediante pagos en efectivo en divisas en la oficina céntrica y transferencias bancarias dirigidas a la cuenta de Maximiliano Ascargorta, señalado como responsable de la franquicia local.
A pesar de contar con facturas emitidas por la AFIP y supuestos vouchers de confirmación, la mentira cayó por su propio peso al intentar corroborar los datos directos con las compañías aéreas:
“Nos emitieron vouchers con códigos de reserva que, cuando llamé a Air France, a Turkish y a British, no existen. Después googleé los hoteles y no existen las reservas”, confirmó la damnificada.
Vendedoras engañadas y la postura de los afectados
Un matiz particular del caso radica en el rol de las vendedoras de la firma. Vega explicó que contrató el servicio impulsada por la confianza en su vendedora, quien era su amiga desde hacía más de una década. Según su testimonio, los empleados que comercializaban los paquetes también habrían sido víctimas del engaño orchestrado por la franquicia.
“No solamente somos los damnificados los que no vamos a viajar, sino también los chicos que pusieron la cara para vender algo que no existe. No quiero que se malinterprete que los que vendieron son malos, porque también fueron engañados”, remarcó Vega, asegurando que la empleada no desapareció y acompaña las gestiones de los clientes.
Reclamos ante Defensa del Consumidor y vías judiciales
Asesorados por profesionales del derecho, un grupo numeroso de damnificados resolvió iniciar actuaciones en primera instancia ante Defensa del Consumidor, aportando comprobantes bancarios, facturas y correos electrónicos. La primera audiencia de conciliación está prevista para el próximo mes, con el objetivo de lograr la devolución íntegra del dinero depositado.
“¿Peleamos por el viaje o peleamos por el dinero? La verdad que ya con esto es doloroso, no existe otra palabra. Así que dijimos: ‘Bueno, que nos entreguen el dinero y ya está’”, concluyó la entrevistada. De no alcanzar un acuerdo en la vía administrativa, los clientes avanzarán con demandas en los tribunales ordinarios.
