El mercado cambiario finalizó la segunda jornada hábil de octubre con variaciones marcadas en todas sus cotizaciones.
El billete minorista finalizó las operaciones del viernes fijado en $1.540, mientras que la divisa en el segmento mayorista retrocedió para posicionarse en $1.520, ubicándose $5,50 por debajo de la marca máxima nominal registrada el viernes anterior. El comportamiento refleja una relativa calma operativa que convive con las alertas inflacionarias del mercado financiero local.
El tipo de cambio minorista comercializado en las pizarras del Banco Nación cerró en $1.540, al tiempo que el promedio relevado por el Banco Central entre las distintas entidades financieras ascendió a $1.544,92. Tras un mes de septiembre donde el dólar oficial avanzó un leve 0,6%, las proyecciones de analistas privados anticipan un costo de vida que superará el 1,7% registrado en agosto. Por su parte, en las cuevas de la City porteña, el dólar blue cotizó a $1.555 para la venta.
Estabilidad en los financieros y fuerte salto en reservas del BCRA
Las cotizaciones financieras continuaron operando con relativa paz: la cotización MEP cerró a $1.550,88, mientras que el Contado con Liquidez (CCL) finalizó en $1.624,38. Sin embargo, el dato más sobresaliente del cierre semanal lo entregó la autoridad monetaria a través de la acumulación de divisas en sus arcas.
Durante la jornada del jueves, el Banco Central concretó la compra de US$ 93 millones, cifra que representó el 22% del volumen total transaccionado (US$ 423 millones). De esta manera, el organismo trepó a un acumulado de US$ 14.673 millones en compras y llevó su promedio móvil de cinco días a US$ 66,8 millones, el registro más alto desde el pasado 30 de julio. Con esta dinámica, las reservas brutas pegaron un salto de US$ 2.199 millones en relación al miércoles, concluyendo la semana en un total de US$ 48.289 millones.
