El sistema financiero argentino enfrenta semanas de extrema tensión e incertidumbre ante las crecientes dificultades del consumo interno.
La autoridad monetaria se dispone a hacer público el nuevo balance de calidad de cartera de las entidades bancarias, en un contexto de marcada inquietud por el incremento sostenido en el incumplimiento de los pagos de créditos y tarjetas por parte de familias y empresas.
Las familias en la mira: el nivel de morosidad más alto en dos décadas
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) difundirá este viernes el dato oficial de morosidad en el sector privado correspondiente al mes de agosto, enmarcado en su informe mensual de bancos. Los antecedentes inmediatos encendieron las alarmas: en julio, último registro disponible, el ratio de irregularidad del crédito en los hogares trepó al 12,9%, marcando una suba de 0,1 puntos porcentuales (p.p.) respecto de junio.
Esta cifra representa el nivel de morosidad en las familias más alto registrado en más de 20 años, exponiendo de manera cruda el ahogo económico del consumo masivo. La gravedad del fenómeno queda demostrada al analizar la comparación interanual: el indicador más que se duplicó al saltar de un 5,6% registrado el año previo al actual nivel, lo que significa un aumento de 7,3 p.p.
El impacto en las empresas y el ratio general del sector privado
El deterioro en la capacidad de pago no fue exclusivo de los individuos. En el segmento corporativo, el ratio de irregularidad de las empresas subió 0,1 p.p. en julio para ubicarse en un 3,6%.
Con este desempeño combinado, la mora total del sector privado en su conjunto experimentó un alza de 0,1 p.p. hasta alcanzar el 7,7%, situándose levemente por encima de las marcas de junio y dejando al descubierto un escenario de creciente fragilidad en el circuito crediticio nacional.
