En una rueda financiera caracterizada por la cautela operativa pero con un marco de notable estabilidad.
El riesgo país de la Argentina logró consolidar su posición en terreno favorable. El indicador que elabora la banca de inversión JP Morgan cerró la jornada financiera situándose en los 587 puntos básicos, manteniendo firme su tendencia por debajo de la barrera psicológica de los 600 puntos. A pesar de registrar una variación marginal al alza del 0,2% respecto del día previo, el mercado financiero dio muestras de solidez tras haber dejado atrás los picos de tensión registrados en semanas anteriores.
Flotación estrecha, piso de 585 puntos y balance positivo en octubre.
A lo largo de toda la sesión bursátil, los operadores financieros locales e internacionales se movieron con prudencia, provocando que el termómetro de la desconfianza inversora cotizara dentro de un rango marcadamente acotado. El índice anotó un valor mínimo de 585 puntos básicos en su momento de mayor empuje comprador, mientras que en los tramos de cautela el techo no superó las 589 unidades.
De esta manera, el indicador profundiza su curva descendente luego de haber tocado una cima de 655 puntos la semana pasada. En lo que va del mes de octubre, el riesgo país acumula una importante contracción del 3,6% en comparación con los 607 puntos con los que finalizó septiembre. No obstante, en la perspectiva anual el balance arroja un nivel un 2,5% por encima de los valores con los que comenzó el año 2026.
Aguardan señales fiscales para Caputo en medio de la estabilidad cambiaria.
El sostenimiento del riesgo país en torno a estas cifras es evaluado como un dato sumamente favorable para el equipo económico del Palacio de Hacienda que encabeza el ministro Luis «Toto» Caputo. La estabilidad general del mercado se vio reforzada durante la jornada por la compra de US$ 43 millones por parte del Banco Central para sus reservas y por la convergencia del dólar oficial y el dólar blue, que cotizaron a $1.540.
Sin embargo, en las mesas de operaciones coinciden en que la resistencia del índice a perforar el piso de los 580 puntos obedece a que los inversores institucionales aguardan nuevas garantías en materia de superávit fiscal y compras netas de divisas antes de convalidar un nuevo rally alcista en la cotización de los bonos soberanos.
