El mercado financiero argentino sufrió una jornada de alta tensión y revés operativo debido al deterioro de las condiciones internacionales.
El indicador de riesgo país elaborado por el JP Morgan trepó cinco unidades en la rueda financiera, escalando un 0,8% para posicionarse en los 602 puntos básicos. De este modo, la medición cortó una racha positiva de siete ruedas consecutivas por debajo de esa marca clave, acumula un alza superior al 5% en lo que va del año y mantiene una ligera contracción mensual del 0,8%.
Tensión en Nueva York: caída de títulos públicos y golpe a los ADRs
El freno en el entusiasmo inversor obedeció directamente al mal clima de negocios en Wall Street, impulsado por una aceleración de la inflación en Estados Unidos durante septiembre que alcanzó el 3,6% interanual tras las subas energéticas derivadas del conflicto en Medio Oriente. Este escenario arrastró a los principales índices neoyorquinos —con caídas del 2% en el Nasdaq, 1,2% en el S&P 500 y 0,4% en el Dow Jones— e impactó de lleno en la renta fija argentina, donde los bonos soberanos cayeron hasta un 1% (encabezados por el AL41D).
Por su parte, las acciones argentinas que cotizan en el exterior (ADRs) cayeron en su mayoría hasta un 3%, con apenas contadas excepciones como Telecom (1,6%) e YPF (1,7%) que lograron operar en terreno positivo. En el plano doméstico, el índice Merval cedió un 0,4% hasta ubicarse en los 2.856.659 puntos, con acciones locales registrando descensos de más del 2%.
Test clave para el Tesoro en medio de vencimientos billonarios
La mirada del mercado se centra ahora en la licitación del Ministerio de Economía, donde la cartera financiera buscará refinanciar vencimientos por $4,86 billones. El menú ofrecido por el Gobierno incluye un bono con vencimiento en enero de 2027 y tres instrumentos con fecha de pago posterior a octubre de dicho año, lo que agrega el factor del riesgo electoral a las evaluaciones de los inversores.
