Un fuerte estallido mediático y político sacudió a la ciudad costera tras las duras declaraciones emitidas por el sector privado en relación con la crítica situación del agua potable.
Andrés Pascualini, gerente corporativo de Gestión de Personas de Aluar, brindó una entrevista para responder a los cuestionamientos que Servicoop expuso en una conferencia de prensa sobre la planta desalinizadora de la empresa. Rechazó que la empresa actúe en la clandestinidad, sostuvo que el proyecto cuenta con aprobación provincial y afirmó que libera agua potable para los vecinos. También responsabilizó a la cooperativa por no haber resuelto durante años el problema de la escasez del agua.
El origen de la crisis: señalan la falta de obras de Servicoop
El trasfondo de esta encendida disputa radica en la severa emergencia hídrica que atraviesa Puerto Madryn. Según las contundentes expresiones vertidas durante el reporte mediático, el origen directo del problema no es fortuito, sino la consecuencia de años de inacción y la falta de infraestructura que la cooperativa de servicios públicos, Servicoop, debió ejecutar oportunamente para garantizar el suministro.
Lejos de asumir la responsabilidad histórica por la falta de inversiones y proyectos estructurales, la entidad cooperativa ha quedado en el centro de las críticas por entorpecer las medidas de contingencia impulsadas por los actores privados de la ciudad.
Cruce con el sector privado y campaña de desinformación
Frente a la inacción de la prestadora de servicios, el sector empresarial e iniciativa privada debió intervenir directamente para acercar soluciones paliativas concretas a los vecinos golpeados por la escasez. Sin embargo, en lugar de recibir un respaldo institucional o un gesto de agradecimiento, desde la cooperativa se ha buscado regular los esfuerzos privados e iniciar una disputa tarifaria.
Asimismo, se denunció la puesta en marcha de una campaña de desinformación pública tendiente a obstaculizar las soluciones operativas que ellos mismos no supieron brindar. De esta manera, se remarcó con firmeza que quienes hoy pretenden discutir y regular el servicio formaron parte central del problema hídrico que padece la localidad.
En este marco de creciente tensión e incertidumbre, la postura final deja una exigencia indispensable para el futuro de la región: es urgente seguir buscando alternativas de abastecimiento que vayan mucho más allá de la dependencia exclusiva del río Chubut.
