La aerolínea de bajo costo FB Líneas Aéreas S.A., conocida en el mercado comercial como Flybondi, atraviesa una de las crisis financieras y operativas más graves de su historia. Con el objetivo de reestructurar pasivos millonarios y frenar ejecuciones para intentar evitar la quiebra definitiva, la compañía se presentó formalmente en concurso preventivo de acreedores ante la Justicia Comercial de la Argentina.
El escrito judicial ingresó el pasado 2 de octubre y quedó radicado en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N.º 24, bajo la titularidad del juez Guillermo Mario Pesaresi y con la intervención de la Secretaría N.º 47, encabezada por Santiago Medina. El expediente figura actualmente en estado «En despacho», sin resoluciones o actuaciones públicas inmediatas. La herramienta del concurso preventivo busca suspender de forma temporal las acciones de cobro para permitir una negociación supervisada que garantice la continuidad de la empresa.
Deudas millonarias y la flota de aviones paralizada
El escenario económico de Flybondi es sumamente crítico. Los reclamos y deudas identificados en el ámbito público superan los 4.000 millones de pesos, cifra que se elevaría hasta los 4.600 millones de pesos al contabilizar intereses y costas legales derivadas de diversos embargos. Sin embargo, fuentes del sector aerocomercial afirman que esta suma representa apenas una fracción del pasivo total que arrastra la compañía.
Los compromisos de pago abarcan a la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), la empresa de servicios de rampa Intercargo, proveedores de combustible, talleres de mantenimiento y arrendadores de aeronaves (lessors). A este pasivo se suman reclamos en la justicia laboral y pedidos masivos de reembolso por parte de pasajeros afectados por cancelaciones y reprogramaciones. En paralelo, dos aeronaves ubicadas fuera del país acumulan deudas cercanas a los 5,5 millones de dólares asociadas a tareas de mantenimiento técnico.
Esta crisis impactó de lleno en la capacidad operativa de la firma. En la actualidad, Flybondi solo mantiene en la Argentina tres aeronaves sin realizar vuelos comerciales. Otras diez unidades fueron devueltas a sus respectivos locadores, aunque varias aún conservan matrícula argentina mientras completan los trámites de devolución técnica y contractual conocidos en el sector como redelivery.
Interna feroz entre los accionistas y embargos de la ARCA
El deterioro financiero tiene un fuerte antecedente en la disputa societaria desatada en agosto de 2025 entre los principales accionistas. El conflicto enfrenta al fondo de inversión COC Global —que ingresó a la aerolínea en mayo de 2025 con un aporte superior a los 70 millones de dólares— y a Cartesian Capital Group, accionista histórico con representación en el directorio.
Desde COC Global señalaron en un comunicado que el escenario empeoró drásticamente tras los embargos trabados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) sobre las cuentas bancarias de la firma, lo que estranguló la capacidad de realizar pagos operativos cotidianos. Adicionalmente, el nuevo inversor denunció que Cartesian no respondió a las intimaciones para regularizar la situación tras detectarse supuestas irregularidades atribuidas a la gestión anterior en julio de 2026, dejando abierta la posibilidad de demandas en tribunales nacionales e internacionales.
Derrumbe histórico del tráfico aéreo
El impacto de la paralización de la flota queda al descubierto en las estadísticas oficiales publicadas por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). En agosto de 2025, la compañía low cost había transportado a 254.533 pasajeros en vuelos de cabotaje, representando el 17% de la cuota del mercado doméstico en la Argentina.
Un año más tarde, en agosto de 2026 y con la mayor parte de sus aviones fuera de servicio, Flybondi movilizó apenas a 1.865 pasajeros, lo que significa una participación insignificante del 0,1% del mercado. Este desplome representa una pérdida de más de 252.000 pasajeros interanuales, dejando el futuro de la primera aerolínea de bajo costo del país en manos de las negociaciones judiciales que acaban de comenzar.
