En el marco del informe de Perspectivas de la Economía Mundial (WEO), el organismo multilateral redujo a 2,1% la perspectiva de expansión del PBI para 2026. A pesar del ajuste a la baja por la debilidad de la demanda interna, el Fondo prevé una recuperación hacia el último trimestre del año.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) aplicó una fuerte revisión a la baja en sus proyecciones de crecimiento para la economía argentina. En la presentación de su informe sobre las Perspectivas de la Economía Mundial (WEO, por sus siglas en inglés), el organismo multilateral estimó que el Producto Bruto Interno (PBI) del país se expandirá un 2,1% en 2026 y un 3,5% en 2027, cifras significativamente menores al 3,5% y 4% previstos en julio pasado.

El reajuste en los pronósticos se dio a conocer mientras el ministro de Economía, Luis Caputo, se encuentra en Tailandia participando de las Asambleas Anuales del organismo y del Banco Mundial, donde busca cerrar la tercera revisión del programa vigente y solicitar un waiver por el desvío en la meta fiscal del primer semestre.
Diagnóstico sobre la Argentina: menor demanda interna y condiciones restrictivas
Durante la presentación del reporte, funcionarios del FMI detallaron los factores técnicos que explican la desaceleración proyectada para el mercado argentino:
“Esa revisión a la baja se debe a actividad más débil, cosa que ya estamos observando en el tercer trimestre de este año. Y también hemos visto menos demanda interna, pero las condiciones financieras internas son bastante restrictivas y además se está transformando la economía argentina”, explicaron los voceros del organismo técnico.
Pese al recorte en los indicadores inmediatos, desde la entidad que conduce Kristalina Georgieva mantuvieron una perspectiva favorable para el cierre del ejercicio financiero:
“Creemos que el crecimiento empezará a recuperarse en el último trimestre de este año, y también se va a fortalecer en 2027-2028. La recuperación se logra gracias a los términos de intercambio, y también se van a flexibilizar las condiciones financieras y también creemos que va a haber un aumento en la inversión, cosa que contempla nuestra previsión”, indicaron.
Repunte de la inflación, desempleo y saldo comercial
En materia de precios, el FMI incrementó la estimación de la inflación anual promedio al 32,5% para 2026, por encima del 30,4% proyectado en el informe de abril.
A su vez, el desempleo tuvo una corrección al alza: se proyecta un 7,6% para este año y un 7,1% para 2027 (frente al 7,2% y 6,9% previos). Como contrapartida positiva, el organismo prevé una mejora en la balanza de pagos, proyectando un superávit de 0,6% del PBI tanto para 2026 como para 2027.
Panorama global y llamado al ajuste fiscal
A nivel internacional, el FMI sostuvo su previsión de crecimiento global en 3,1% para 2026 y elevó la perspectiva a 3,4% para 2027. Según el documento, la economía mundial ha mostrado resiliencia impulsada por las inversiones en el sector tecnológico e inteligencia artificial, aunque persisten riesgos vinculados a tensiones geopolíticas e incrementos en los precios del petróleo y alimentos.
Ante este escenario fragmentado, el FMI aconsejó a los Estados miembro “implementar planes creíbles de ajuste fiscal que combinen mejoras en los ingresos con la rationalización del gasto, respaldados por mejoras institucionales”.
