Sébastien Lecornu instó a los prefectos regionales a aplicar restricciones nocturnas focalizadas en las ciudades más castigadas por los disturbios del fin de semana. No descartó declarar el estado de emergencia, mientras la Unión Europea vigila la incitación en redes sociales y los mercados financieros sufren fuertes caídas.
Ante la escalada de violencia urbana, incendios intencionales y saqueos que sacudieron a diversas ciudades galas durante el último fin de semana, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, solicitó este lunes a las autoridades regionales la implementación de toques de queda «parciales» y «localizados» para restablecer el orden público.
El jefe de Gobierno dejó en claro la firmeza del Palacio del Elíseo frente a los desmanes, al tiempo que evaluó las herramientas legales disponibles para contener la crisis social.
«Estoy absolutamente decidido a restablecer el orden», afirmó Lecornu en diálogo con los medios de comunicación.
Respecto a la eventual declaración del régimen de excepción, el primer ministro mantuvo una postura cauta pero firme:
«El estado de emergencia sigue siendo una medida muy seria, incluso en lo que respecta a su implementación. Por lo tanto, si es necesario, por supuesto que podríamos hacerlo. Sin embargo, en el estado actual de las cosas, la cuestión de los toques de queda y su aplicación parece adaptarse mejor a la situación que podríamos enfrentar».
Las restricciones solicitadas buscan blindar las zonas comerciales y prevenir nuevos destrozos en la infraestructura urbana. El mandatario aclaró que la medida se aplicará de forma quirúrgica en los focos más conflictivos, descartando un toque de queda generalizado para la ciudad de París.
La posición de la Unión Europea y la vigilancia sobre las redes sociales
La gravedad de las manifestaciones generó un rápido pronunciamiento desde Bruselas. La Unión Europea (UE) fijó posición diferenciando la manifestación legítima del delito común.
El portavoz del bloque continental, Markus Lammert, remarcó que el derecho a la protesta pacífica «debe ser protegido», aunque condenó enérgicamente las acciones vandálicas:
«Quienes se manifiestan pacíficamente no deben ser confundidos con quienes cometen actos de violencia», enfatizó Lammert, calificando los saqueos como «inaceptables».
En simultáneo, la Comisión Europea confirmó que se encuentra en «estrecho contacto» con la ARCOM (el ente regulador de medios de Francia) para fiscalizar que las plataformas digitales y redes sociales cumplan con los protocolos de moderación de contenidos frente a la manipulación informativa y los discursos de odio.
«Cuando las plataformas en línea detecten o tengan sospechas de un delito penal que pueda ocurrir, deben aplicar las reglas de manera proactiva e informar a las autoridades nacionales», advirtió el vocero europeo Thomas Regnier.
Tensión financiera: desplome de acciones y suba del riesgo país
El recrudecimiento de la conflictividad en las calles impactó de lleno en los mercados financieros, agravando la compleja situación fiscal que atraviesa Francia por su nivel de deuda pública.
Durante la jornada bursátil de este lunes, las acciones en la Bolsa de París anotaron fuertes pérdidas, al tiempo que los bonos soberanos sufrieron ventas masivas:
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Bono francés a 10 años: Rendimiento subió 12 puntos básicos hasta alcanzar el 4,90%, aproximándose al pico registrado a inicios de octubre (4,99%), su nivel más alto desde 2002.
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Riesgo país: El diferencial frente al bono soberano alemán a 10 años (el activo libre de riesgo en la eurozona) se ensanchó hasta los 146 puntos básicos, evidencia clara del mayor costo de financiamiento que exigen los inversores a la economía francesa.
