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Francia aceptó restituir a sus descendientes los restos del tehuelche Liempichún Sakamata que integran «la colección» del Museo del Hombre de París, luego de que un conde francés profanara su tumba a finales del siglo XIX y donde estuvo exhibido hasta el 2009.

El esqueleto del tehuelche recaló en el museo de París luego de que, en 1896, el conde Henry de la Vaulx profanara su tumba y se llevara a Francia el esqueleto y su ajuar funerario compuesto por un estribo, pendientes y monedas -todo de plata-, entre otras pertenencias del hijo del cacique Liempichúm, a quien de la Vaulx conoció personalmente.

En ese viaje de la Vaulx por el sur de Argentina, del 1 de marzo de 1896 al 24 de julio de 1897, se llevó unos 1.400 objetos entre minerales, metales, cerámicas, insectos, esqueletos de mamíferos y una importante «colección» de restos humanos de las comunidades originarias de la región.

El conde envió a Francia los restos humanos y los objetos en 29 cajas con un peso total de 1371 kilos.

El antropólogo del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), Fernando Miguel Pepe, quien desde el 2015 acompañó el reclamo de la comunidad tehuelche Liempichún Sakamata, del Paraje Payagniyeo, expresó a Télam que «hemos dado un paso muy importante en la reparación histórica a nuestras comunidades».

«Nos confirmaron del Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores de Francia que los restos serán restituidos por Ley pero hasta tanto se promulgue esa ley los restos de Sakamata ya pueden viajar hacia la Argentina para esperar el final del proceso burocrático en nuestro país», confirmó Pepe a esta agencia.

El experto destacó que la aceptación por parte del Estado francés de restituir a Sakamata «se da luego de que el vicecanciller argentino Pablo Tettamanti, durante la XI Reunión de Consultas Políticas entre Argentina y Francia, solicitara a Francia que adoptara pronto los pasos legales necesarios para lograr la restitución de los restos del cacique Sakamata-Liempichún».

«Contamos con el apoyo total de la presidenta del INAI, Magdalena Odarda pero este triunfo se da principalmente por la fuerza de las comunidades originarias, las cuales nunca se rindieron entendiendo que es un derecho humano universal el poder dar sepultura sus ancestros como dicta su cosmovisión», remarcó Pepe.

El antecedente inmediato a esta restitución, que sentó un importante precedente, se dio en julio del 2020 cuando Francia le restituyó a Argelia 24 cráneos de argelinos, asesinados durante la batalla que pelearon contra el general francés Émile Herbillon en 1849.

Pepe adelantó que «estamos ultimando los detalles de la entrega con la esperanza que este año Liempichúm finalmente regrese a su territorio de donde nunca tendría que haber salido».

Liempichún Sakamata

Ruido de sables -envainados- para pedir a Emanuel Macron que reaccione ante el desmoronamiento de Francia. Así se recoge en una carta firmada por 20 generales retirados y más de mil oficiales del Ejército, publicada en el semanario conservador «Valeurs Actuelles», el pasado 21 de abril.

En la misiva, los uniformados, que todavía pueden utilizar su carné militar, advierten del peligro de guerra civil en Francia, aduciendo las razones que están llevando a la desintegración del país. El documento advierte del riesgo de guerra civil que «podría llevar a sus camaradas en activo a una intervención para defender los valores de la civilización francesa».

Entre ellas, el separatismo islamista que «aísla a ciertas parcelas de la nación para transferirlas a territorios sometidos a dogmas contrarios a nuestra Constitución». En esos territorios, las «banlieues», o barrios con mayoría musulmana, denuncian también a «las hordas» que atacan a diario a las fuerzas de seguridad.

Los firmantes denuncian también el intento de crear odio entre comunidades a través de postulados del antirracismo y lamentan que las fuerzas de seguridad sean utilizadas como cabezas de turco contra los chalecos amarillos, ciudadanos que manifiestan su desesperación.

Le Pen invita a «la batalla de Francia»

El comunicado pasó desapercibido varios días y solo algunos representantes a la izquierda de la izquierda denunciaron el silencio del Gobierno. Bien es cierto que el país entero estaba en esas horas en estado de sideración por el enésimo atentado salvaje obra de un islamista radical, que degolló a una funcionaria de policía en Rambouillet, cerca de París.

Los militares retirados agitan así también la campaña para las elecciones presidenciales que se celebrarán solo dentro de un año, anunciando que «estaban dispuestos a apoyar a los políticos que tomen en cuenta la protección de la nación». Y, como no podía ser de otro modo, la primera en responder a llamamiento fue la jefa de Reagrupación Nacional, Marine Le Pen, la más que probable rival de Emmanuel Macron en la segunda vuelta final de los comicios de 2022.

«Como ciudadana y como mujer política, dijo Le Pen, suscribo sus análisis y comparto su aflicción». Les invito a unirse a nosotros para tomar parte en la batalla de Francia». Otro representante del populismo de derecha, el soberanista Dupont-Aignan, juzgó la carta «excelente y muy moderada».

Derecho a la insurrección

En ese combate político no podía faltar la intervención del líder de la Francia Insumisa y, por el momento, principal candidato de la izquierda. Jean-Luc Melenchon denunció que «militares amenacen explícitamente a la República con un golpe militar, justo cuando se cumple el 60 aniversario del intento de putsch contra De Gaulle en Argel». Sus detractores subrayan que Melenchon escribió en pocas horas 15 tuits sobre la misiva y solo uno sobre el asesinato de la mujer policía. Los mismos argumentaban que el escándalo magnificado por la extrema izquierda obedecía al interés de ocultar la conmoción por el nuevo atentado islamista.

En definitiva, para ocultar la polémica habitual sobre una parte de la izquierda acusada de hacer el juego a los representantes políticos del islam radical, Melenchon escribió que la Constitución prohíbe los llamamientos a la insurrección, pero las hemerotecas le recordaron que él mismo ha justificado la insurrección como un derecho e, incluso, como un deber, «tal y como proclamaba la Constitución revolucionaria de 1793».

La ministra de Los Ejércitos, Florence Parly, rompió su silencio seis días más tarde, arremetiendo contra Le Pen a la que acusó de insultar la misión de los militares por querer politizarlos. La responsable de la Defensa francesa consideró inaceptable la carta de los militares jubilados y aseguró que no representan más que a ellos mismos. Por supuesto, anunció sanciones.

La polvareda levantada por las reacciones políticas y de los medios de comunicación multiplicaron por tres el número de firmantes del documento. Es un ejemplo de que, si bien algunos pueden hablar de ruido de alpargatas caseras en lugar de ruido de botas, el descontento por la situación que vive Francia puede explotar en diferentes sectores y en cualquier momento.

Entre los signatarios del documento, figuran, como era de suponer, militares que se hicieron conocidos en el pasado por su apoyo a la derecha más radical. El caso más conocido es el del otrora jefe de la Legión Extranjera, Christian Piquemal, retirado en 2000, que fue expulsado del ejército por haber participado en 2006 en una manifestación contra la inmigración masiva, en la ciudad de Calais.

Macron, en medio del fuego

Pero el contenido del documento no solo recoge la preocupación de los sectores más conservadores de la sociedad francesa. La denuncia del multiculturalismo que favorece el separatismo islamista, el racismo de algunas organizaciones supuestamente antirracistas, la denuncia de los movimientos «indigenistas» y «anticolonialistas» importados desde Estados Unidos, provienen también de una parte de la izquierda política e intelectual que desde hace años lucha por mantener los cimientos de la República y en especial la pervivencia del laicismo.

En medio de la batalla cultural entre dos Francias se encuentra la ambigüedad del macronismo. Globalista y partidario de «deconstruir» la Historia de Francia, imitador de modas provenientes de las universidades norteamericanas, despreciativo a veces con los «deplorables» locales, representados por los chalecos amarillos, y negador de la existencia de una cultura francesa, según las propias palabras del presidente.

El problema para Macron es que en una final electoral el cordón sanitario republicano anti Le Pen no sea aplicado por una izquierda extrema que prefiera jugar la carta Trump, para poder volver en modo Biden cinco años más tarde.

El llamamiento de los militares retirados es un síntoma añadido de la crisis que la sociedad francesa vivía ya antes de que las dificultades creadas por la pandemia exacerbaran aún más fractura que, también desde el exterior, algunos se empeñan en fomentar contra el modelo de convivencia tradicional francés.

Fuente: El Extremo Sur

El aislamiento obligatorio es de 10 días y será verificado por la Policía. En caso de reincidencia, el monto se duplicará. También, la prueba de PCR deberá hacerse 36 horas antes del vuelo, y no 72 como era previamente.

Los viajeros procedentes de Brasil, Argentina, Chile y Sudáfrica que incumplan la cuarentena de 10 días obligatoria tras su llegada a Francia tendrán que pagar una multa de 1.500 euros (1.800 dólares), anunció este lunes el portavoz del gobierno Gabriel Attal.

“La policía realizará controles para verificar que estén en el lugar donde deben aislarse”, dijo Attal a la radio Europe 1. En caso de reincidencia la multa se elevará a 3.000 euros, añadió.

“Me parece que es disuasorio”, subrayó el vocero, después de explicar que las personas que aterricen procedentes de esos cuatro países serán objeto de una orden del prefecto para que se auto-aislen durante diez días en una dirección que ellas elijan.

Además, para poder volar a Francia, habrá que presentar un test negativo PCR realizado como mucho 36 horas antes y no 72 horas como hasta ahora. El PCR podrá haberse hecho hasta 72 horas antes del vuelo, pero en ese caso tendrá que completarse con una prueba de antígenos de menos de 24 horas.

Francia anunció el sábado que establecerá una cuarentena obligatoria de 10 días para los viajeros procedentes de Brasil, Argentina, Chile y Sudáfrica, debido a la preocupación creciente por las variantes del COVID-19.

Los vuelos con Brasil están suspendidos, pero se mantienen con los otros tres países ya que, según París, la presencia de variantes “no alcanza los niveles observados en Brasil”. La cuarentena obligatoria para estos viajeros se aplicará progresivamente hasta su entrada en vigor plena el 24 de abril. También afectará a los viajantes que procedan del territorio francés de Guyana, ubicado en Sudamérica.

El portavoz del Gobierno francés reconoció que “la coordinación europea no ha sido perfecta” en esta cuestión de los controles de viajeros procedentes del exterior de la UE y reiteró la voluntad de su país de corregir esa situación.

De entrada, los ministros de los Veintisiete abordarán esa cuestión este martes. El punto principal será establecer una clasificación común de los países que se consideran de riesgo.

A los que desde la oposición critican al Ejecutivo de Macron por la falta de esa coordinación replicó que París había decidido en enero limitar la entrada de viajeros extraeuropeos a los que tuvieran “un motivo imperioso”.

Además, hizo notar que el tráfico de pasajeros que llegan de países de fuera de la UE representa únicamente un 10 % del que había antes de que estallara la crisis del coronavirus.

Francia suspendió el pasado día 14 los vuelos procedentes de Brasil por la amenaza de importar casos de una variante de la COVID-19 que tienen allí una amplia circulación y que se considera particularmente peligrosa. Esa suspensión está previsto que se mantenga hasta el día 24 y a partir de ese día solo podrán entrar en Francia procedentes de ese país los franceses, familiares directos o residentes en Francia.

Fuente: Infobae

Francia vacunó contra el coronavirus con al menos una dosis a más de 10 millones de personas entre una población de más de 67 millones, anunció el primer ministro francés, Jean Castex.

El país «acaba de superar los 10 millones de personas que recibieron una primera vacuna, es decir que estamos adelantados de una semana al objetivo que nos habíamos fijado», declaró Castex, citado por la agencia de noticias AFP.

«Es un resultado muy bueno. Francia está vacunando mucho», añadió el jefe de Gobierno tras visitar un centro de inoculación al este de París.

El país europeo que dejó atrás el retraso inicial

Francia, que en un primer tiempo se quedó rezagada respecto a sus vecinos europeos, ahora está vacunando a una media de entre 200.000 y 300.000 personas al día, y el anuncio de este jueves ya alcanzó al 14.9% de la población.

El gobierno espera vacunar a 20 millones de sus habitantes hasta mediados de mayo y a 30 millones hasta mediados de junio de una población total de más de 67 millones. Nop obstante,Francia atraviesa su tercera ola de contagios con unos números alarmantes.

Sistema de salud francés: al borde de la saturación

Esta semana, el ministro de Salud, Olivier Verán, alertó que los hospitales ya superaron la cantidad de pacientes con coronavirus atendidos en terapia intensiva durante la segunda ola de contagios y advirtió que esta parte del sistema de salud podría saturarse.

En total, 4,48 millones de personas se contagiaron Covid-19 y más de 97.000 murieron desde el estallido de la pandemia en Francia.

En abril, hubo picos de 60.000 contagios diarios, después de haber tenido, en los últimos tres días de marzo 9.000, 30.000 y 50.000 contagios diarios.

Francia vacunó contra el coronavirus con al menos una dosis a más de 10 millones de personas entre una población de más de 67 millones, anunció el primer ministro francés, Jean Castex.

El país «acaba de superar los 10 millones de personas que recibieron una primera vacuna, es decir que estamos adelantados de una semana al objetivo que nos habíamos fijado», declaró Castex, citado por la agencia de noticias AFP.

«Es un resultado muy bueno. Francia está vacunando mucho», añadió el jefe de Gobierno tras visitar un centro de inoculación al este de París.

El país europeo que dejó atrás el retraso inicial

Francia, que en un primer tiempo se quedó rezagada respecto a sus vecinos europeos, ahora está vacunando a una media de entre 200.000 y 300.000 personas al día, y el anuncio de este jueves ya alcanzó al 14.9% de la población.

El gobierno espera vacunar a 20 millones de sus habitantes hasta mediados de mayo y a 30 millones hasta mediados de junio de una población total de más de 67 millones. Nop obstante,Francia atraviesa su tercera ola de contagios con unos números alarmantes.

Sistema de salud francés: al borde de la saturación

Esta semana, el ministro de Salud, Olivier Verán, alertó que los hospitales ya superaron la cantidad de pacientes con coronavirus atendidos en terapia intensiva durante la segunda ola de contagios y advirtió que esta parte del sistema de salud podría saturarse.

En total, 4,48 millones de personas se contagiaron Covid-19 y más de 97.000 murieron desde el estallido de la pandemia en Francia.

En abril, hubo picos de 60.000 contagios diarios, después de haber tenido, en los últimos tres días de marzo 9.000, 30.000 y 50.000 contagios diarios.

El ministro de Salud de Francia, Olivier Veran, advirtió este lunes que la cantidad de pacientes con coronavirus en las unidades de cuidados intensivos (UCI) del país podría alcanzar los niveles observados durante la primera ola de hace un año.

Los hospitales de Francia ya superaron, en la actual tercera ola, la cantidad de pacientes con virus atendidos en las UCI durante la segunda ola de contagios, de noviembre pasado.

“Es posible que podamos acercarnos» a los niveles de saturación de la UCI de abril de 2020, advirtió Veran en declaraciones al canal de televisión TF1.

En aquella primera ola, las UCI francesas albergaban a más de 7.000 pacientes con coronavirus, muchos de ellos en instalaciones temporales porque la demanda superaba con creces la capacidad de las UCI prepandémicas del país.

Hasta anoche, las UCI francesas albergaban a 5.341 pacientes de Covid-19, y Veran alertó que el país tiene 8.000 camas listas si es necesario.

Después de resistirse durante mucho tiempo a pesar de la presión sobre los hospitales, el Gobierno cerró las escuelas y todos los comercios no esenciales en todo el país e impuso restricciones de viaje durante cuatro semanas

Proyecciones internas de la autoridad de hospitales públicos de París mostraron la semana pasada que las UCI de la región, de 12 millones de habitantes, pronto tendrán que encontrar espacio para más pacientes críticos que nunca.

Francia reportó más infecciones por el coronavirus que cualquier país europeo, y sus cifras de muertes se encuentran entre las más altas del mundo, con 96.650.

Después de resistirse durante mucho tiempo a los pedidos de un nuevo cierre a pesar de la presión sobre los hospitales, el Gobierno cerró las escuelas y todos los comercios no esenciales en todo el país e impuso restricciones de viaje durante cuatro semanas.

Veran expresó su esperanza de que, gracias a las nuevas medidas de bloqueo parcial impuestas para aliviar los hospitales y los casos de crecimiento de la variante del virus más contagioso identificada por primera vez en Gran Bretaña, las nuevas infecciones de Francia «podrían alcanzar un pico esta semana».

Sin embargo, advirtió que, en caso de que las infecciones disminuyan, las hospitalizaciones seguirán aumentando durante otras dos o tres semanas.

Francia anunció que beber alcohol en los parques, jardines o en cualquier otro espacio público estará prohibido, dentro de las nuevas restricciones para frenar el aumento de los casos de Covid-19.

El primer ministro francés, Jean Castex, defendió este jueves planes del Gobierno de cerrar escuelas por tres semanas por el avance del coronavirus y anunció que el paquete de restricciones también incluirá la prohibición de beber alcohol en la vía pública.

Castex encabezó un debate parlamentario sobre las nuevas medidas contra el coronavirus anunciadas el miércoles por el presidente Emmanuel Macron, que deben ser votadas este jueves por la Asamblea Nacional, la cámara baja del Parlamento de Francia.

Castex dijo a los diputados que el Gobierno ha actuado «con consistencia y pragmatismo» al decidir este nuevo paquete de restricciones que, según declaró Macron, también incluirá la cancelación de todos los vuelos de cabotaje durante un mes. Los partidos de la oposición dijeron que boicotearán la votación.

Ante la Asamblea, Castex anunció que beber alcohol en los parques, jardines o en cualquier otro espacio público estará prohibido en Francia, dentro de las nuevas restricciones para frenar el aumento de los casos de Covid-19.

El jefe de Gobierno explicó que las autoridades van a dispersar a los grupos de más de seis personas que se formen en los jardines, los parques o en el caso de París, en las orillas del Sena, según informó la agencia de noticias francesa AFP.

Castex condenó «sin contemplaciones» además a todos aquellos que no respetan las reglas sanitarias, después de ver imágenes de fiestas o reuniones multitudinarias en ciudades como París o Lyon. El ambiente entre los diputados era tenso y la oposición no escatimó sus críticas a las medidas anunciadas por el Gobierno.

Macron dijo el miércoles que es necesario adoptar las nuevas restricciones porque el avance del coronavirus amenaza con saturar los hospitales y está provocando un número preocupante de contagios y decesos.

El confinamiento en vigor en una parte del país, que prohíbe desplazamientos más allá de 10 kilómetros desde el domicilio y exige el cierre de comercios no esenciales, se ampliará ahora a todo el territorio nacional
El país se acerca a los 100.000 muertos por coronavirus y el número de contagios diarios en estos días supera los 50.000. Según el ministro de Salud, Olivier Véran, el pico de esta ola de contagios llegará «en siete o diez días».

Debido a esta urgencia sanitaria, las escuelas, incluidas las guarderías infantiles, cerrarán la próxima semana durante tres semanas. Durante la primera, los alumnos podrán recibir clases a distancia y las otras dos serán de vacaciones.

El confinamiento en vigor en una parte del país, que prohíbe desplazamientos más allá de 10 kilómetros desde el domicilio y exige el cierre de comercios no esenciales, se ampliará ahora a todo el territorio nacional, y se mantendrá el toque de queda nacional a las 7.

Estas medidas son «necesarias para permitirnos atravesar este obstáculo, esperemos que sea el último, ante la perspectiva de una vacunación masiva y un retorno a la vida normal», argumentó Castex.

Francia debe tomar una “nueva dirección” en su enfoque para combatir la propagación del covid-19 o corre el riesgo de “perder el control” sobre la propagación del virus, dijo el presidente Emmanuel Macron en un discurso nacional.

Macron anunció este miércoles nuevas medidas a nivel nacional que entrarán en vigencia a partir del sábado y se extenderán al menos un mes. Bajo la “orden de confinamiento limitado”, se mantendrán los toques de queda, se limitarán los viajes nacionales y se pedirá a las personas que trabajen desde casa. Las guarderías y las escuelas primarias y secundarias permanecerán cerradas durante al menos tres semanas.

La nueva variante registrada primero en el Reino Unido ha creado una «epidemia dentro de una epidemia» y es más contagiosa y mortal, dijo Macron.

Casi el 44% de todos los pacientes de covid-19 en las unidades de cuidados intensivos tienen menos de 65 años, aseguró. Francia ha tomado las «decisiones correctas» hasta ahora, pero en las últimas semanas la vacuna se ha «acelerado» y «las cosas han cambiado», señaló Macron.

España, Alemania, Francia e Italia también suspenden el uso de la vacuna de AstraZeneca: esto es lo que sabemos
Macron, que ha enfrentado críticas por el tratamiento del actual incremento de covid-19, ha favorecido las restricciones regionales sobre los estrictos cierres nacionales impuestos en otras naciones europeas, en contra del consejo del consejo científico de Francia.

Hay un toque de queda a las 7 p.m. en todo el país, mientras que los negocios no esenciales están cerrados y el movimiento restringido en 19 de los 96 departamentos de Francia continental, pero hay otras pocas medidas para frenar el rápido ritmo de infección en todo el país.

Aumentan los casos de covid-19 en Francia
Macron, quien se postula para la reelección el próximo año, ha justificado la estrategia diciendo que el país necesitaba considerar los impactos en la salud mental y la economía al diseñar una respuesta equilibrada a la tercera ola.

Pero hoy, más de 28.000 personas están siendo tratadas en los hospitales por covid-19 en Francia, incluidas 5.072 en unidades de cuidados intensivos (UCI), según datos del Ministerio de Salud francés. Es la primera vez desde abril del año pasado que el número de pacientes de la UCI supera los 5.000.

Más de 40 UCI y médicos de emergencia en París publicaron un artículo de opinión en el periódico Journal du Dimanche el domingo, advirtiendo que las UCI de la región alcanzarían su máxima capacidad en las próximas dos semanas si no se endurecían las restricciones.

Hay más de 1.500 pacientes en UCI solo en la región de París.

Más de 2.500 personas asisten a fiesta ilegal de Año Nuevo en Francia, pese a restricciones por el coronavirus
Los médicos escribieron que «nunca habían sufrido tal situación, ni siquiera durante los peores ataques terroristas de los últimos años» y dijeron que había una «evidente falta de correspondencia entre las necesidades y los recursos disponibles», en lo que describieron como un «desastre».

Gran parte de Europa ha luchado por contener una tercera ola de covid-19, en parte impulsada por nuevas variantes que los primeros estudios sugieren que son más transmisibles y posiblemente más letales que las anteriores. Al igual que muchos países miembros de la Unión Europea, Francia ha implementado un programa de vacunación lento, ya que las compañías farmacéuticas se han quedado cortas en sus objetivos de entrega por decenas de millones de vacunas.

Macron dijo la semana pasada que acelerar la vacunación era una «prioridad nacional», pero también admitió que las naciones europeas carecieron de «ambición» en torno a la adquisición de vacunas.

Los veterinarios y dentistas podrán administrar desde el viernes las vacunas contra el covid-19 en el país para «acelerar la campaña». Más de 7,5 millones de personas en Francia, cerca del 11% de su población, han recibido al menos una inyección de un régimen de dos dosis, según muestran los datos del gobierno.

Francia atraviesa por su peor momento desde el inicio de la pandemia de coronavirus, después de que sus autoridades sanitarias reportaran este martes un incesante agravamiento de la situación epidemiológica y sanitaria que puede desembocar en otro confinamiento, para lamento del Gobierno y la población.

El país galo sumó este martes 337 nuevas muertes, 30.702 contagios y 5.072 personas internadas en terapia intensiva.

En vísperas de otra reunión clave del Gobierno para discutir acerca de los próximos recaudos a adoptar, son ya 4.585.385 las personas que han contraído la enfermedad, de las cuales 95.364 fallecieron.

En cuanto a la situación de los hospitales, hay 28.510 pacientes internados, de los cuales 5.072 se encuentran en las unidades de cuidados intensivos, superando así el récord registrado ayer lunes, con 4.974.

En relación al plan de vacunación, más de ocho millones de personas fueron inoculadas, de las cuales unas 2,7 millones han recibido ambas dosis, consignó la agencia de noticias Europa Press.

Macron tendrá este miércoles una nueva reunión de emergencia con las autoridades sanitarias.
Macron tendrá este miércoles una nueva reunión de emergencia con las autoridades sanitarias.

El Ejecutivo presidido por Emmanuel Macron tendrá este miércoles una nueva reunión de emergencia con las autoridades sanitarias, que ya vienen planteando que la pandemia está fuera de control, por lo que no se descarta la posibilidad de un nuevo confinamiento para todo el país.

El pasado 20 de marzo, el Gobierno endureció las restricciones para los departamentos y las localidades más afectadas, entre ellas la región de París, aunque no afectaron demasiado a la libre circulación de los ciudadanos, pues muchos establecimientos permanecen abiertos y se permiten reuniones al aire libre, aunque con poca gente.

Francia, uno de los países más golpeados por el flagelo, presenta 4,59 millones de casos y casi 96.000 muertes, según el último informe del ministerio de Salud.

Encontraron nueva cepa de COVID-19 capaz de “evadir” los testeos con mayor frecuencia que otras versiones preocupa a los especialistas.

La nueva variante fue detectada en Bretaña, en el oeste de Francia, y el Ministerio de Salud explicó que los análisis iniciales no sugieren que la mutación sea más contagiosa o mortal que otras cepas surgidas del virus.

Según explicaron las autoridades sanitarias la nueva cepa fue secuenciada a partir de un foco aparecido en el hospital de Lannion, en el noroeste del país, con 79 casos, de los cuales 8 tenían esta nueva variante. Sin embargo, varios pacientes con síntomas de COVID-19 dieron negativo en los test PCR realizados.

En ese marco, los científicos buscan determinar si la variante puede pasar desapercibida en los exámenes ya que los pacientes arrojaron pruebas PCR negativas y dieron positivo solo después de que sus muestras de sangre fueran analizadas o por evidenciar graves síntomas respiratorios.

A través de un comunicado, el Ministerio de Salud informó, además, que “se llevarán a cabo investigaciones para determinar cómo reacciona esta variante a los anticuerpos desarrollados durante infecciones previas de COVID-19”.

Además, detallaron que los análisis efectuados sobre esta nueva variante “no permiten concluir ni una gravedad ni una contagiosidad superior” con respecto a la cepa tradicional.

Por el momento Bretaña ha podido evitar la tercera ola de infecciones de coronavirus que están experimentando Francia y otros países europeos. Sin embargo, la tasa de incidencia está aumentando.