En lo que se perfila como una de las obras de infraestructura energética más ambiciosas de América Latina, avanza a paso firme el diseño de un corredor de transporte gasífero destinado a unir de manera directa la Patagonia argentina con el motor industrial de Brasil.
El plan no solo busca resolver la brecha de abastecimiento tras el agotamiento de las reservas bolivianas, sino que además promete un impacto multimillonario en la balanza comercial de la región y se posiciona en el centro de la alta política internacional.
Millonaria inversión del consorcio Gásbra y respaldo político
El consorcio empresarial Gásbra —único actor que trabaja activamente en una conexión directa— readecuó el proyecto para incrementar su volumen de transporte y prepara la presentación de dos iniciativas bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). En paralelo, Eduardo Bolsonaro, armador internacional del Partido Liberal e integrante del equipo del candidato presidencial Flavio Bolsonaro, anticipó en una entrevista con LN+ que impulsarán la obra si vencen a Lula da Silva en el balotaje del próximo domingo 25 de octubre.
El anuncio de Bolsonaro se dio tras reunirse con Javier Milei en un evento en Washington DC donde se reconoció el «liderazgo global» del mandatario argentino. Allí, Milei respaldó explícitamente la postulación de Flavio Bolsonaro frente a Lula y envió su apoyo a Jair Bolsonaro, expresando: «Quiero aprovechar esta ocasión para saludar a Eduardo, hermano de Flavio, aquí presente con nosotros y enviar un mensaje de afecto y de apoyo tanto a Flavio como a su padre, mi amigo el presidente Jair Bolsonaro que continúa injusta y vengativamente encarcelado».
Trazado estratégico, 35 millones de m³ diarios y permisos por 30 años
La propuesta técnica de Gásbra contempla la construcción de una tubería de 1.630 kilómetros de extensión y 40 pulgadas de diámetro que unirá la cabecera de Tratayén, en Neuquén, con la ciudad fronteriza de Uruguaiana. Con esta ampliación (superando el plano previo de 36 pulgadas y 30 MMm3/D), el ducto alcanzará una capacidad de transporte de 35 millones de metros cúbicos diarios. Para dar solidez financiera, el consorcio solicitará a las autoridades un permiso de exportación de gas en firme con una vigencia de 30 años.
Del lado brasileño, el plan estratégico prevé una extensión adicional de 650 kilómetros entre Uruguaiana y Canoas (Porto Alegre), coordinando derechos de paso con los accionistas de TSB y TBG para enviar las moléculas hacia San Pablo. Para garantizar el suministro, la petrolera estatal provincial Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) aportaría volumen de sus contratos, abriendo además la participación a otras empresas productoras de la Cuenca Neuquina.
