El mercado automotor argentino experimentó un vuelco drástico desde la llegada de Javier Milei al Poder Ejecutivo.
La eliminación del impuesto PAIS, la suspensión de las dos escalas de impuestos internos y el fin de las restricciones burocráticas a las importaciones desataron un escenario con mayor variedad de modelos y una competencia feroz. Sin embargo, detrás de este alivio momentáneo para el bolsillo de los compradores, referentes clave del sector privado lanzaron una fuerte advertencia: los precios alcanzaron un piso histórico insostenible y, una vez absorbida la sobreoferta actual, se acomodarán hacia arriba.
El desembarco masivo de marcas chinas y la guerra de precios en autos eléctricos
El presidente de la Cámara de Importadores y Distribuidores Oficiales de Automotores (CIDOA) y de Hyundai Motor Argentina, Ernesto Cavicchioli, detalló cómo la apertura de las importaciones transformó la oferta de vehículos en el país. Tras años donde la escasez de divisas obligaba a consumir producción nacional, hoy el sector retorna a su promedio histórico, donde cerca del 70% de las unidades vendidas son importadas.
Este nuevo panorama facilitó el ingreso agresivo de marcas chinas, beneficiadas por el cupo especial de importación para vehículos híbridos y eléctricos que ingresan sin pagar el arancel extrazona del 35%. Cavicchioli explicó que los fabricantes del gigante asiático atraviesan una severa guerra de precios en su mercado interno debido a una capacidad de producción que supera la demanda local, obligándolos a exportar excedentes a valores muy reducidos.
El directivo remarcó que la convergencia de los cupos fijados para 2025 y 2026 provocó un ingreso masivo y simultáneo de unidades electrificadas —con valores cercanos al techo de corte de US$ 16.000 FOB—, desatando una mini guerra de precios en este segmento específico. No obstante, enfatizó que este fenómeno es pasajero: «En lo que es electrificación, creo que ya llegamos a un piso donde más no se puede bajar. Cuando esta sobreoferta se diluya, no creo que los precios bajen; creo que se van a acomodar para arriba. Hoy estamos en los precios históricos más bajos teniendo en cuenta la tecnología del auto».
Las proyecciones para 2027 y el impacto de los costos ocultos en la Argentina
De cara a la consolidación del mercado en 2027, el titular de CIDOA señaló que la estabilidad del dólar, la recuperación del poder adquisitivo de los salarios en moneda extranjera y el acceso al crédito resultarán variables determinantes para sostener las ventas. Tras cuatro años con un promedio de 400.000 patentamientos anuales debido a la demanda reprimida, Cavicchioli estimó que para un contexto normal las cifras deberían oscilar entre las 500.000 y 600.000 unidades anuales, considerando que alcanzar las 650.000 representaría un escenario sumamente positivo.
Asimismo, al evaluar por qué los automóviles continúan siendo costosos en la Argentina en comparación con otros países de la región, el empresario descartó un problema de márgenes de ganancia debido a la altísima competencia entre terminales y más de 50 importadores. En su lugar, apuntó directamente a la pesada carga impositiva y a los costos operativos internos:
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Aranceles e impuestos: El arancel extrazona se mantiene en un 35%, al que se suman el IVA, la Tasa de Estadística (que históricamente era del 0,5% y continúa fijada en el 3%) y el efecto cascada de Ingresos Brutos en los componentes locales.
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Costos de mantenimiento: El alto valor del combustible, los seguros y el costo de las patentes encarecen la posesión mensual del vehículo.
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Trabas financieras: Las empresas importadoras aún no pueden abrir cartas de crédito a la vista, lo que eleva el costo de financiamiento que termina trasladándose al precio final del 0 km.
Cavicchioli concluyó que, si bien existen industrias que sufren la transición y sectores que preferían las ventajas de un mercado cerrado, la mayoría de los asociados de la cámara respaldan el rumbo actual y descartan de plano la posibilidad de retornar a esquemas de proteccionismo extremo.
