El plan del Poder Ejecutivo para reformar el sistema político argentino chocó de frente contra una muralla en la Cámara Alta.
A pesar de los intensos avances diplomáticos y políticos desplegados por la Casa Rosada en el exterior, el Gobierno de Javier Milei enfrenta una feroz resistencia interna para conseguir los votos necesarios que permitan eliminar definitivamente las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Paradójicamente, la principal traba no proviene únicamente del bloque opositor, sino de las bancadas del PRO y de un importante sector de la Unión Cívica Radical (UCR), cuyos legisladores se niegan a ceder el mecanismo con el que pretenden dirimir las candidaturas de cara a las presidenciales de 2027.
El poroteo en el Senado: la rosca en París no alcanza para los 37 votos
El oficialismo se mostraba sumamente optimista tras las gestiones realizadas por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien aprovechó la cumbre institucional en París para negociar con 13 gobernadores dos leyes neurálgicas: el Presupuesto 2027 y la reforma electoral. Sin embargo, el respaldo de los caciques provinciales no es automático ni homogéneo en el recinto.
La Libertad Avanzacuenta con apenas 21 bancas propias en la Cámara Alta y necesita alcanzar imperiosamente los 37 votos para aprobar la reforma, lo que la obliga a cosechar al menos 16 respaldos externos.
El oficialismo prevé sumar votos aliados gracias a acuerdos con gobernadores como Raúl Jalil (Catamarca), Rolando Figueroa (Neuquén), Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes) e Ignacio Torres (Chubut). A ellos podrían sumarse los mandatarios Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Martín Llaryora (Córdoba). Con este esquema, la Rosada confía en amarrar los votos de senadores como Julieta Corroza (Neuquén), Guillermo Andrada (Catamarca), Flavia Royón (Salta), Edith Terenzi (Chubut), Carlos Arce y Sandra Decut (Misiones), y Alejandra Vigo (Córdoba). Por parte del radicalismo aliado, aportarían los correntinos Eduardo «Peteco» Vischi y Mercedes Valenzuela, la chaqueña Silvina Schneider y los mendocinos Mariana Juri y Rodolfo Suárez (aunque sobre este último persisten dudas).
No obstante, el mapa se complica. Gobernadores dialoguistas como el tucumano Osvaldo Jaldo (quien recientemente se distanció tras reuniones cruzadas en el peronismo) y el santafesino Maximiliano Pullaro pretenden mantener las PASO. Además, otros mandatarios como Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Carlos Sadir (Jujuy) carecen de senadores propios o sus representantes actúan con independencia, como ocurre también con el santacruceño Claudio Vidal.
Rebelión en el PRO y la UCR: los bloques clave que bloquean la reforma
La mayor brecha que le impide al Gobierno llegar al quorum de la reforma electoral la componen el PRO y la mitad del bloque de la UCR. Por el lado del radicalismo, los senadores bonaerenses Maximiliano Abad, Daniel Kronenberg y Flavio Fama, junto a los santafesinos Carolina Losada y Eduardo Galaretto, han dejado en claro que no acompañarán la derogación de las primarias.
En paralelo, los tres senadores que responden al PRO —Martín Goerling Lara, María Cristina Huala y Andrea Cristina— mantienen una postura firme en defensa de las PASO de agosto del próximo año, lo que paraliza las aspiraciones del oficialismo.
Todos los detalles del proyecto: Ficha Limpia, aportes privados y fin del debate obligatorio
El proyecto de ley que impulsa el Ejecutivo va mucho más allá de la suspensión o eliminación de las PASO y propone una reestructuración profunda de las reglas del juego democrático en la Argentina:
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Ficha Limpia: Se establece que no podrán ser candidatos a cargos electivos aquellos dirigentes que cuenten con condenas confirmadas en segunda instancia por delitos dolosos.
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Selección de candidatos y avales: Al eliminarse las PASO, cada partido o alianza deberá definir su propio mecanismo interno. Para competir por la Presidencia se exigirá el aval del 0,1% del padrón electoral nacional, mientras que para cargos en el Congreso se pedirá el 0,5% del padrón del distrito correspondientes.
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Requisitos para partidos: Para conservar la personería nacional, las agrupaciones deberán estar reconocidas en al menos 10 distritos y sumar afiliados equivalentes al 0,1% del padrón nacional.
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Financiamiento político: Se elimina el aporte estatal directo para campañas, conservando únicamente el Fondo Partidario Permanente. En contraposición, se eleva del 2% al 35% el tope para aportes privados a los partidos.
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Medios y debates: Se suprime la cesión gratuita de espacios publicitarios en medios de comunicación y se deroga la obligatoriedad del debate presidencial.
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Boleta Única de Papel: Se modifica la norma actual para habilitar la casilla de «boleta completa» e incorporar la opción de pegar comicios provinciales cuando se realicen de forma simultánea con los nacionales.
