La tensión política alcanzó un nuevo pico de ebullición en los pasillos del poder.
Tras la contundente afirmación lanzada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, sobre la inminente eliminación definitiva de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), los mandatarios provinciales optaron por mantener una cautela extrema y la guardia bien en alto. Lejos de sumarse al entusiasmo que mostraron en el entorno del oficialismo libertario, los caciques regionales evitan los festejos prematuros y miran con profunda desconfianza las verdaderas intenciones de la Casa Rosada tras la extensa gira institucional compartida por Francia.
El pacto secreto en París: la promesa de Karina Milei y la desconfianza de las provincias
Las conversaciones en torno al futuro del sistema electoral dominaron varios de los encuentros privados que mantuvieron los gobernadores tanto con la influyente funcionaria nacional como con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, durante el viaje a París donde el presidente Javier Milei disertó ante la OCDE. En esas reuniones, la hermana del jefe de Estado ofreció un compromiso tentador: derogar las PASO a cambio de que La Libertad Avanza no presente listas ni candidatos locales que incomoden o compitan contra los oficialismos provinciales en los próximos turnos electorales.
Sin embargo, el saldo de las negociaciones aún permanece abierto y sin definición. Varios mandatarios recuerdan perfectamente que la propia Karina Milei fue la impulsora de la estrategia de «pintar el país de violeta» durante las pasadas elecciones legislativas, donde salvo excepciones puntuales de entendimiento como en Mendoza, Chaco, Entre Ríos y la Ciudad de Buenos Aires, el armado libertario confrontó abiertamente contra las administraciones locales. Esa memoria reciente alimentó un clima de fuerte escepticismo, motivo por el cual ninguna figura de peso salió a ratificar públicamente el principio de acuerdo con el nivel de optimismo que filtraron desde Balcarce 50.
Negociaciones decisivas: Santilli y las transferencias por obras públicas
Frente a esta resistencia silenciosa, las próximas horas serán determinantes. El ministro coordinador, Diego Santilli, deberá encabezar intensas rondas de negociación individual con cada uno de los gobernadores para intentar destrabar el proyecto de reforma electoral en el Congreso de la Nación. En paralelo, el Palacio de Hacienda se verá obligado a escuchar y destrabar reclamos económicos de largo aliento vinculados al envío de fondos y transferencias clave para la reactivación de la obra pública en los territorios subnacionales.
A pesar de las fricciones políticas, en el Poder Ejecutivo calificaron el balance del viaje a Francia como altamente satisfactorio, contrastándolo con lo ocurrido en el foro «Argentina Week» realizado entre el 8 y el 11 de marzo en Nueva York. En aquella oportunidad, la agenda de inversiones se vio totalmente opacada y eclipsada por el escándalo que involucró al entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tras incluir a su esposa Bettina Angeletti en la comitiva oficial bajo la polémica frase: «Yo vengo una semana a deslomarme acá, quería que mi mujer me acompañe».
Gira en Francia sin fisuras internas y anuncios por 24 mil millones de dólares
A diferencia de aquel bochornoso antecedente en suelo estadounidense, la reciente cumbre en territorio francés transcurrió sin cortocircuitos domésticos ni sobresaltos de gestión. El Gobierno nacional celebró no solo la foto institucional lograda entre los ministros nacionales y los caudillos provinciales —una postal que consideran productiva para la aprobación de leyes estratégicas—, sino también la concreción de importantes anuncios de inversión.
Según la evaluación oficial, las exposiciones del presidente Milei y los integrantes de su gabinete permitieron plasmar compromisos de inversión por una cifra estimada en 24 mil millones de dólares. Pese a los números multimillonarios y las promesas de paz electoral, los gobernadores regresan al país con la certeza de que nada se regalará y que la batalla por las PASO se definirá voto a voto en el Parlamento.
