La alarma y la preocupación no dan tregua en el litoral chubutense. Este jueves al mediodía se produjo un nuevo y doloroso hallazgo en las costas del Golfo Nuevo: los restos sin vida de una cría de ballena franca austral fueron encontrados en la zona de la «Curva del Indio», en el sector sur de Puerto Madryn.
El triste episodio profundiza una seguidilla de muertes de cetáceos que viene registrándose en los últimos días y que mantiene en máxima alerta a la comunidad científica y a las autoridades ambientales de la región.
Seguidilla trágica: múltiples hallazgos en playas de la zona
La aparición de este ejemplar se suma a una seguidilla preocupante. El pasado lunes 12 de octubre ya se había reportado otro ballenato muerto en la zona de la costanera, cerca del muelle Luis Piedra Buena y la propia Curva del Indio. En paralelo, durante el fin de semana largo y las jornadas posteriores, también se registraron apariciones de ejemplares adultos sin vida en puntos neurálgicos como Playa Kaiser, Playa Paraná y las cercanías del Club Náutico Atlántico Sud.
Esta seguidilla impacta de lleno en un contexto de altísima mortandad de crías durante la temporada 2026 en Península Valdés. A fines de septiembre, el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) había lanzado una advertencia al señalar que los números preliminares de ballenatos fallecidos amenazaban con superar la barrera histórica de 2012, año en el que se contabilizaron 113 cadáveres.
Las hipótesis de los científicos: de bacteria letal a marea roja
Frente a este escenario, los equipos de especialistas llevan adelante investigaciones diferenciadas para comprender qué está ocurriendo tanto con las crías como con los ejemplares adultos. En el caso de los ballenatos, estudios científicos previos lograron identificar la presencia de la bacteria Erysipelothrix rhusiopathiae, asociada a cuadros de erisipela y septicemia.
Sin embargo, los expertos aclaran que este patógeno no explica por sí solo la muerte de las ballenas adultas halladas recientemente. Para estos casos, la principal línea de investigación apunta a la posible ingesta o exposición a biotoxinas producidas por el fenómeno de marea roja. Mientras continúan la toma de muestras y las evaluaciones ambientales, las autoridades provinciales y los científicos buscan determinar con precisión las causas definitivas de esta tragedia ambiental.
