En un encendido y aplaudido discurso pronunciado en las majestuosas instalaciones del Automóvil Club de París, el presidente Javier Milei volvió a acaparar todas las miradas internacionales.
En el marco de la Argentina Week París, donde fue condecorado por el Foro Económico por su plan de reformas, el mandatario libertario ratificó su compromiso irrenunciable con el déficit cero y lanzó durísimas críticas contra las organizaciones que intermediaban la ayuda social, a los que tildó sin rodeos de «gerentes de la pobreza».
Milei utilizó una dramática metáfora para dejar en claro su postura: «Les doy mi palabra: mientras yo esté en la silla eléctrica, que es la Presidencia argentina, el equilibrio fiscal se seguirá exigiendo». Durante su alocución, el jefe de Estado explicó que la disciplina en las cuentas públicas es la base indispensable para generar el ahorro que luego se transforma en inversión productiva.
«El arquitecto del milagro» y las 18.000 desregulaciones de la economía
El mandatario dedicó pasajes centrales de su exposición a ponderar a las figuras clave de su gabinete económico. Calificó al ministro de Economía, Luis Caputo, como el «arquitecto del milagro» gracias a su talento y valentía para poner en orden las cuentas públicas desde el primer mes de gestión mediante un recorte implacable del 30% en el gasto estatal.
Asimismo, Milei enalteció la labor del ministro Federico Sturzenegger, revelando que desde el inicio de la administración nacional se han llevado a cabo alrededor de 18.000 desregulaciones para liberar las fuerzas productivas del país. Todo este paquete de transformaciones fue presenciado por funcionarios, gobernadores, empresarios e inversores europeos en la capital francesa, tras la cumbre bilateral que el presidente mantuvo con su par Emmanuel Macron.
La revolución en la ayuda social: de los planes al mercado laboral
Al referirse al área de Capital Humano, el Presidente defendió apasionadamente la eliminación de los intermediarios en la entrega de asistencia. Aseguró que la erradicación de los «gerentes de la pobreza» permitió que los sectores más vulnerables duplicaran de forma directa sus ingresos al no tener que pagar «peajes» ni someterse a extorsiones.
En un tiro directo contra sus detractores, Milei remarcó que la Asignación Universal por Hijo y la asistencia alimentaria pasaron de cubrir un 40% de la canasta básica bajo la gestión anterior al 100% actual bajo el mandato de «los desalmados liberales». Finalmente, enfatizó que el verdadero éxito del modelo es el cambio de paradigma cultural: la gente dejó de pedir planes sociales para reclamar puestos de trabajo genuinos en el mercado laboral formal.
